Vivimos más tristes, enfadados y preocupados

Con la resaca aún de la jornada electoral me paro a leer este estudio analítico sobre la salud emocional de la población… Y estamos hechos mierda.

Según Gallup, una empresa de estadística, la mayor parte de la población vivimos con el ceño fruncido. Este estado de tensión y malestar en general podría llegar a repercutir en la salud global de la población. 

Para su informe, Gallup realizó más de 151000 entrevistas a adultos que viven en más de 140 países. Hicieron preguntas a los encuestados sobre cómo se habían sentido el día anterior, por ejemplo, si sonreían o reían mucho y si sentían tristeza o enojo.

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Descubrieron que la cantidad de personas que dijeron haber experimentado ira aumentó en dos puntos con respecto al año anterior, mientras que tanto la preocupación como la tristeza aumentaron en un punto, estableciendo así nuevos máximos históricos para las tres emociones negativas.

La investigación ha observado el impacto que los sentimientos negativos pueden tener en la salud física de una persona: Han relacionado la ira con un riesgo elevado de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, mientras que la preocupación y la tristeza crónicas pueden ser signos de trastornos de ansiedad y depresión, que conllevan también un mayor riesgo cardíaco.

Sí se continúa con esta tendencia, podríamos dirigirnos hacia un futuro en el que la población mundial sea cada vez más insalubre y con los ánimos por los suelos…

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