Sancho II de Castilla, el fuerte

Sancho fue el hijo mayor de Fernando I, por herencia se convirtió en el primer rey de Castilla. Posteriormente arrebató Galicia y León a sus hermanos hasta su muerte traicionado a instancias de su hermana.

Sancho nació sobre el 1038, hijo de Fernando I y Sancha, heredera legítima de Alfonso V de León, y por lo tanto, heredera de los derechos familiares.

Sancho se crió en la propia Castilla. Allí conoció a Rodrigo Díaz de Vivar, que le sirvió como caballero desde muy joven y que se convertiría en uno de sus más fieles sirvientes.

Su padre había conseguido tener bajo su control un extenso dominio y en 1063, para disgusto de Sancho, hizo público su testamento, donde dividía el reino entre sus hijos.

Sancho II de Castilla y León en el Compendio de crónicas de los reyes de la Biblioteca Nacional de España

A Sancho, por ser el primogénito, le correspondió Castilla, convertida ya en Reino y las parias (una especie de tributo) de la taifa de Zaragoza.

A Alfonso le tocó León y las parias de Toledo.

A García le correspondió Galicia y las parias de Sevilla y Badajoz.

Y a las dos hijas les concedió un infantazgo, el control sobre ciertos monasterios, y el señorío de Zamora a Urraca y el de Toro a Elvira.

A finales de 1065 murió Fernando I y sus tierras son divididas conforme su testamento.

Gran parte de lo que se conoce de Sancho II y su reinado viene de una serie de crónicas medievales escritas a posterior, donde se mezcla  con bastante gesta y épica.

Al principio los tres hermanos se mantuvieron en paz, parece que gracias a las intervenciones y la diplomacia de su madre, Sancha, que mantuvo a sus hijos tranquilos mientras estuvo viva.

Quizás viéndolo más débil que a su padre, a Sancho se le rebeló la Taifa de Zaragoza, liderada por Al-Muqtadir, y en 1067 tuvo que poner sitio a la ciudad para que esta volviera a pagarle el tributo.

Escultura de Sancho II de Castilla en el Salón de los Reyes del Alcázar de Segovia. https://commons.wikimedia.org/

Al año siguiente volvió a guerrear, esta vez contra dos de sus primos, Sancho Garcés IV de Pamplona y Sancho I de Aragón. A este conflicto se le llamó, como no, la Guerra de los Tres Sanchos.

La guerra empezó por una serie de conflictos fronterizos entre Castilla y Pamplona por unas tierras arrebatadas por Fernando I a García III de Pamplona tras la Batalla de Tamarón. Aunque la guerra no tuvo un vencedor claro, Sancho salió reforzado y consiguió algunos nuevos territorios.

En 1067 había muerto Sancha, y Sancho decidió que era hora de reunificar el legado de su padre.

Primero pactó con su hermano Alfonso para ir contra García, al que derrotaron en 1071, quedándose Sancho con el Reino de Galicia.

Pero el pacto entre Alfonso y Sancho poco duró, los dos querían la gloria y todos los territorios de su padre, por lo que el conflicto era inevitable. Al año siguiente Sancho le declaró la guerra a Alfonso y lanzó su ejército, con su inseparable Díaz de Vivar al frente.

En la Batalla de Golpejera el ejército castellano vence al leonés e incluso Alfonso es capturado.

Sancho, triunfante, por fin consiguió lo que anhelaba, y ese mismo año es coronado como Rey de León. Como su padre, era rey de León, Galicia y Castilla y controlaba un territorio tan extenso como el de su progenitor.

Pero quedaban algunos pequeños flecos que resolver, y uno era su hermana Urraca.

Urraca, interpretada por Alicia Sanz en la serie de Amazon de El Cid.

A Alfonso lo hizo encarcelar, pero la intervención de Urraca, que era la hermana mayor y sentía una especial predilección por Alfonso, consiguió que su encarcelamiento fuera más suave, quedando alojado en el Monasterio de Sahagún.

Aprovechando que la nobleza leonesa no terminaba de aceptar a Sancho, Alfonso, a instancias de Urraca, decidió escapar y refugiarse entre sus aliados musulmanes en Toledo.

Sancho, furioso, decidió atacar Zamora, el feudo de Urraca, para capturarla.

El asedio duró siete meses y seis días, pero, a pesar de su delicada situación, Urraca decidió no rendir la ciudad.

Urraca mandó a uno de sus hombres, Vellido Dolfos, para acabar con el asedio. Este se hizo pasar por un traidor y juró lealtad a Sancho para poder acercarse a él.

Llegado el momento, Sancho bajó la guardia, y cuando estaba cerca de las murallas, le dio un apretón, por lo que decidió buscar un sitio para poder cagar en paz. Pero Vellido lo había seguido, y con una lanza atravesó a Sancho II mientras este estaba de cuclillas, para después volver rápidamente a la ciudad por el llamado Portillo de la Traición, para contar lo sucedido.

Sancho II atravesado por una lanza, de José María Rodríguez de Losada en La colección de retratos de reyes del Ayuntamiento de León. https://commons.wikimedia.org/

Realmente no se sabe que pasó, pero Sancho sí que murió durante el asedio.

De esta forma, Alfonso, el único hermano libre y vivo, se convirtió en el único rey de todo el territorio como Alfonso VI de León, ya que Sancho, ocupado en guerrear, no tuvo descendencia. Grandes momentos le esperaban a partir de aquí.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Scroll Up