Respirar

Ese momento de calma en el que esta temporada nos asomamos a nuestras ventanas y parece que nos falta el aire. Como si nuestra propia casa, que tanto valoramos, fuese nuestra propia cárcel. Pero no hay peor cárcel que nuestra mente.

Con cada calada, un pensamiento, una incertidumbre… Supongo que por eso parte del pitillo se desintegra solo, como si estuvieran programados y todo lo que no pensamos, se evapora en forma de humo, como los días, estos días que vivimos de recuerdos.

Por eso: ¿Dónde quedarán todas las cosas que íbamos a hacer en Abril?

“𝑄𝑢𝑖𝑒́𝑛 𝑚𝑒 𝒉𝑎 𝑟𝑜𝑏𝑎𝑑𝑜 𝑒𝑙 𝑚𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑏𝑟𝑖𝑙

𝐶𝑜́𝑚𝑜 𝑝𝑢𝑑𝑜 𝑠𝑢𝑐𝑒𝑑𝑒𝑟𝑚𝑒 𝑎 𝑚𝑖́

𝑄𝑢𝑖𝑒́𝑛 𝑚𝑒 𝒉𝑎 𝑟𝑜𝑏𝑎𝑑𝑜 𝑒𝑙 𝑚𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑏𝑟𝑖𝑙

𝐿𝑜 𝑔𝑢𝑎𝑟𝑑𝑎𝑏𝑎 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑐𝑎𝑗𝑜́𝑛

𝐷𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑔𝑢𝑎𝑟𝑑𝑜 𝑒𝑙 𝑐𝑜𝑟𝑎𝑧𝑜́𝑛”

Por lo que, se quedarán en el cajón.

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