Qi Jiguang, el constructor de la Gran Muralla China

La Gran Muralla China es uno de los emblemas más importantes del gigante asiático, parte de su actual forma y sobre todo, de su éxito, fue gracias a un hombre, el general Qi Jiguang, que comprendió que el mejor ataque es una buena defensa.

Qi Jiguang nació en 1549 en un momento en el que China de la dinastía Ming se enfrentaba a una amenaza que no era capaz de parar, los mongoles, descendientes de los que formaron un imperio con Genghis Khan unos siglos antes, atacaban con asiduidad la frontera, llegando a penetrar en el país, incluso devastando Beijing. ¿Pero cómo es posible si la Muralla china existe desde hace milenios? Porque esta no es más que un conjunto de pequeñas murallas, muchas de ellas hechas de tierra y apenas defendidas. Los mongoles arrasaron lo que quisieron y después se retiraron de nuevo a sus tierras, nadie pudo hacer nada para evitarlo.

Un trozo de la vieja muralla
Un trozo de la vieja muralla

Qi Jiguang provenía de una familia de militares y pronto él mismo consiguió acceder a los altos cargos militares tras pasar los durísimos exámenes que los Ming exigían. Pronto se dio cuenta del profundo problema militar que atravesaba su país. Sus primeros planes eran meramente ofensivos y fueron rechazados por la corte, que prefería intentar negociar con los mongoles para que no los atacasen más.

En 1555 la costa sureste china está siendo atacada por piratas japoneses y mandan a Qi Jiguang a solucionarlo, en parte es una prueba de la corte para saber si su impetuoso nuevo general es tan bueno como dice. Qi se encuentra con un ejército mermado de campesinos sin formación militar, así que decide formar él mismo a 3000 hombres, y para ellos escribió el Tratado de Disciplina Efectiva, un libro donde se describe pormenorizadamente lo necesario para formar un ejército profesional. Con este nuevo ejército cumple su cometido y barre a los piratas japoneses.

Pero poco después los mongoles vuelven a las andadas, China no ha querido cumplir los tratados pero sigue sin defensas efectivas. Por lo que en 1567 Qi Jiguang es llamado para que defienda la frontera norte, sus años de guerra le habían enseñado que no siempre era buena idea atacar, así que preparó un sistema mejor. Su plan es tan simple como complicado, crear una verdadera muralla defensiva continuada, una verdadera muralla de piedra y ladrillo con torres  y defensas sólidas cada pocos cientos de metros, con barracones para albergar a sus soldados, tan necesarios como  los muros, y un sistema de señales efectivo, algo que valga para parar a los mongoles.

El general Qi Jiguang
El general Qi Jiguang

La corte imperial accede al plan en 1569, a pesar de su astronómico coste. Para su construcción Qi Jiguang usaría a su propio ejército como peones trabajando sin descanso para construir la Gran Muralla lo antes posible. Y al final los mongoles fueron a por las nuevas defensas, dispuestos a destruirlas. Las defensas funcionaron tan bien que derrotaron a los mongoles y los hicieron retirarse y pedir la paz.

 Qi Jiguang fue recompensado por el emperador para después volver a su puesto como guardián de la frontera norte y continuar con las labores de construcción de la muralla cuando esta ya alcanzaba los 1000 kilómetros de largo, pero el gasto empezaba a ser demasiado para la economía china y muchos ministros Ming empezaban a recelar del victorioso general.

Estatua de Qin Jiguang en la muralla, foto sacada de  http://www.visitourchina.com
Estatua de Qin Jiguang en la muralla, foto sacada de http://www.visitourchina.com

La oportunidad de los enemigos de Qi Jiguang llegó con el ascenso de un nuevo emperador, demasiados años de paz gracias a la Gran Muralla fueron suficientes para que se empiecen a generar dudas sobre el propio Qi Jiguang. La corte imperial dio la espalda a Qi Jiguang, preocupados ante un general demasiado poderoso, y una serie de intrigas le hacen caer en desgracia y pierde todo su poder.

Sus últimos años los pasaría en su aldea natal, viviendo en la pobreza hasta su muerte en 1588. La Dinastía Ming no tardaría demasiado en caer, refugiada detrás de las murallas construidas por Qi y sin ningún general como él, solo 50 años después caerían ante un nuevo enemigo del norte, los manchúes, los echarían del poder y se convertirían en la siguiente dinastía china.

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