Operación Mincemeat, objetivo engañar a Hitler

En plena Segunda Guerra Mundial, el desembarco aliado en Sicilia era un ambicioso plan, pero para conseguirlo había que engañar a Hitler. Esta operación, digna de las mejores películas de espías, fue la forma de conseguirlo.

La guerra en el norte de África iba muy bien para los aliados en 1943, por lo que el salto a Europa era ya un plan viable.

El lugar más idóneo era en la costa de Sicilia, pero Hitler lo sabía y estaba prevenido, además, en cuanto empezasen los preparativos era imposible ocultarlos, por lo que era imprescindible  conseguir engañarle de alguna manera.

Y el MI5, el servicio de inteligencia, británico y la Royal Navy tuvieron una maravillosa idea. ¿Cómo se podía hacer creer a los alemanes que el plan de invasión sería en otro lado? Pues entregándoles documentación falsa. ¿Pero cómo hacer que se la creyesen? Siendo ellos quienes la encontraran. ¿Pero cómo hacérsela llegar? Con un supuesto oficial británico ahogado y recogido en algún lugar controlado por los alemanes.

Mapa de la Operación Husky, la verdadera invasión a Sicilia

Así se inicio la Operación Mincemeat (carne picada).

El plan era fingir un accidente de avión de un oficial, y que este caería sobre el mar, con él llevaría una “documentación secreta” que indicaría que el desembarco aliado no sería en Sicilia, sino en Grecia.

El equipo que iba a llevar a cabo la operación se preparó a fondo.

Lo primero era encontrar un cuerpo acorde. Lo encontraron en un hombre de Londres de 34 años que había muerto de una neumonía producida al querer beber matarratas. El daño en los pulmones coincidiría con el de un ahogamiento.

Después tocaba inventarse al “soldado ahogado”. El comandante de los Royal Marines, William Martin, nacido en CardiffGales, en 1907. Destinado en el Cuartel General de Operaciones Combinadas.

Pero seguía sin ser suficiente, por lo que también se inventaron la vida de William Martin, fotos de su novia (en realidad una agente del MI5), cartas de amor entre los dos, facturas impagadas, unas entradas de teatro, unas llaves, incluso una carta de su banco indicando que tenía un descubierto en la cuenta…

La foto que «William Martin» llevaba de su «novia»

Y como no, los documentos que indicaban que la invasión sería en Grecia, dentro de su maletín, que llevaba atado con una cadena (una forma de asegurarse también de que no lo perdiera en el mar).

Y al comandante Martin se le puso el uniforme militar y se le metió en un cajón con hielo seco para que no se pudriera. Desde Londres lo llevaron a Escocia, donde lo embarcaron en un submarino, el HMS Seraph.

El 19 de abril de 1943 el submarino partió con su curiosa y valiosa carga rumbo a la costa española, concretamente frente a Huelva.

Se había decidido usar a España porque aunque neutral en principio, el régimen de Franco simpatizaba en demasía con los nazis, y estos campaban a sus anchas por el territorio, concretamente en Huelva se sabía que había una gran actividad de agentes alemanes.

El día 30 de abril, el submarino echó al mar al comandante Martin, al que habían puesto un salvavidas, cerca de la localidad de Puerta Umbría, concretamente fue avistado y recogido en la playa de El Portil.

Rápidamente las autoridades fueron informadas, y tan rápidamente se enteraron los agentes alemanes.

El gobernador civil de Huelva, el falangista Joaquín Miranda, al enterarse de que era un militar británico, informó al vicecónsul británico Hazeldene, pero antes dejó actuar a los alemanes, que tuvieron el tiempo justo para abrir el maletín y fotografiar lo que había dentro.

El vicecónsul consiguió que un forense hiciese una autopsia en el tanatorio de Huelva, donde se reflejaba que había muerto ahogado unos cuantos días atrás. El cuerpo fue rápidamente enterrado al identificarlo como católico ya que llevaba una cruz de plata al cuello, otro ardid del MI5 para que no se manipulara demasiado al cadáver.

Más tarde, una vez que el mando británico se enteró de que todo había salido según el plan, pidió que se le entregase la documentación que llevaba el comandante Martin indicando que era muy importante, los españoles entregaron toda la documentación sin problemas al tener los alemanes ya una copia.

La tumba de William Martin en Huelva, siempre tiene flores frescas

Ahora sólo quedaba saber si Hitler caería en la trampa, y vaya si cayó… Los alemanes retiraron de Sicilia a una gran parte de sus tropas, que fueron mandadas a Grecia, donde se esperaba la invasión. Cuando el 9 de julio los aliados atacaron Sicilia, esta cayó rápidamente, en menos de un mes se tomó la isla.

La Operación Mincemeat fue un éxito

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