Operación Bodygurad, objetivo engañar a los nazis

En 1943, la idea de un asalto marítimo en las costas francesas por parte de los aliados era una ya se estaba desarrollando y que llevaría al Desembarco de Normandía del 6 de junio de 1944, pero para que este surtiera efecto, había que intentar engañar a los nazis para que pensaran que el desembarco sería en otra parte, así nació la Operación Bodyguard.

Durante la guerra, uno de los recursos más importantes fue el de la inteligencia militar. Los aliados la perfeccionaron y gracias a ella consiguieron cosas como descifrar los códigos alemanes de la máquina enigma, el reconocimiento aéreo de las posiciones enemigas o el soporte a todas las fuerzas de resistencia de los países ocupados.

Desde abril de 1943, Churchill y Roosevelt empezaron a planear el asalto a Europa. La Operación Overlord, un desembarco para abrir un nuevo frente en algún lugar de la costa occidental francesa, se llevaría a cabo en el verano de 1944.

En 1944 las fuerzas alemanas sufrían, y mucho, en el frente oriental, pero pronto tendrían muchos más problemas.

Los alemanes sabían desde hacía tiempo lo que los aliados planeaban, por eso mismo habían empezado a construir ya en 1941 el Muro Atlántico, una cadena de fortificaciones con artillería en toda la costa desde Dinamarca hasta España. Lo que no tenían nada claro es dónde sería el ataque concretamente.

Disposiciones de las tropas alemanas en Francia en junio de 1944
Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=257903

Los aliados discutieron sobre cuál era el mejor lugar para el desembarco, pero sería el general británico, Frederick Morgan, como  jefe de personal del comandante supremo aliado (COSSAC), en el que recaería toda la planificación de la Operación Overlord.

Morgan tenía claro que había dos opciones primordiales, Calais y Normandía. Calais era el punto más cercano a Gran Bretaña, el viaje más corto por mar y estaba más cerca de la frontera de Alemania. Por todo esto era la opción más obvia y sabía que los alemanes también lo sabían, por eso la descartó para elegir Normandía.

Pero para que el desembarco de Normandía tuviese éxito, había que intentar que en la zona hubiera el menor número de tropas enemigas posible, y ahí es donde empezó la Operación Bodyguard.

El principal cometido de la operación era que los alemanes se preguntaran donde iba a ser el desembarco hasta que fuera demasiado tarde y no pudieran enviar refuerzos a tiempo de evitarlo.

Una buena parte de la operación se sirvió de los agentes dobles alemanes (entre ellos el español Juan Pujol García), que enviaron mucha información en la que se decía que el desembarco aliado sería en Calais, pero con un ataque a Normandía como distracción.

Pero no valdría sólo con la palabra de los espías, para que surtiera efecto tendrían que hacer más.

Como complemento a la Operación Bodyguard se creó la Operación Fortaleza, otro plan para engañar a los nazis, que consistía en crear lugares y ejércitos falsos en zonas donde a los aliados les resultaría más fácil preparar un ataque o una invasión.

Mapa con todos los engaños de la Operación Fortaleza. https://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Fortitude#/media/File:Map_of_Operation_Bodyguard_subordinate_plans.png

Y como parte de la Operación Fortaleza se creó la Operación Quicksilver, para crear el engaño en Calais.

En esta  operación se llevó a cabo un enorme esfuerzo para crear el engaño perfecto. Para empezar se creó un ejército ficticio, el Primer Grupo de Ejércitos de los Estados Unidos (FUSAG), liderados por el mismísimo George Patton, con base al sur de Inglaterra y con el plan de asaltar Francia en Calais.

Pero todo esto aún no era suficiente, desde la zona empezaron a emitir mensajes y órdenes por radio para simular que allí había un ejército estacionado.

Pero era muy probable que algún avión alemán pasara por la zona, por lo que se empezaron a construir instalaciones falsas, edificios vacíos por dentro, y sobre todo, tanques y aviones falsos.

Un tanque hinchable al lado de uno de verdad

Los tanques eran hinchables y los aviones estaban hechos con maderas y lonas, quizás desde cerca no dieran el pego, pero desde un avión a tanta altura parecían perfectamente un ejército de verdad.

Incluso destacaron allí a soldados, unos cuantos para que hicieran bulto y pareciese que todo era verdad.

Un avión de mentira.
Attribution, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=228043

Y aunque parezca mentira, el plan funcionó. Cuando el 6 de junio de 1944 se produjo el Desembarco de Normandía, el famoso Día D, Hitler, que se enteró horas después porque estaba durmiendo, no se la tomó en serio, creyendo que era una trampa y que el verdadero desembarco sería en Calais, tardando horas en dar la orden de mandar refuerzos a Normandía.

Gracias a este engaño, y a pesar de las dificultades, los aliados consiguieron tomar las playas y empezar la liberación de Europa.

 

*Una buena parte de la información de esta publicación fue extraída del maravilloso documental La Segunda Guerra Mundial en Color.

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