Nueva Suecia, una colonia en América del Norte

En 1638 se fundó una colonia sueca en América del Norte, concretamente a orillas del río Delaware, aunque de corto recorrido, dejó una gran huella en la cultura norteamericana.

Bajo el reinado de Cristina de Suecia, en 1635, la idea de crear una colonia comercial al otro lado del mar se hizo muy fuerte y se creó la Compañía de Nueva Suecia para conseguirlo.

Bajo el liderazgo de Peter Minuit, un holandés que había trabajado para la Compañía holandesa del Caribe y que era famoso por haber comprado Manhattan a los indios locales, salieron los primeros barcos con destino a América.

La expedición, que había partido en secreto para no despertar recelos de los holandeses e ingleses, llegó en 1638 a la Bahía de Delaware. Desde allí subieron el río Delaware hasta una zona donde confluye uno de sus afluentes, llamado río Cristina a partir de entonces, lugar elegido para fundar la primera colonia.

Tras negociar con las tribus locales, los indios Lenape, consiguieron comprar las tierras y allí fundaron Fuerte Cristina (hoy Wilmington), Minuit fue el primer gobernador.

 

Retrato de Peter Minuit

Pero Minuit murió tras una tormenta cuando volvía por mar a Suecia para informar. Dejaba un pequeñísimo fuerte en el que vivían apenas unas decenas de personas.

Poco a poco fueron llegando más colonos, muchos de ellos reclusos a los que se mandó fuera del país. En general, los colonos vivieron bien, ya que estaban acostumbrados a un modo de vida parecido y a vivir de la caza. Por lo que comerciaron y mantuvieron amistad con los indios locales.

Gracias al comercio, sobre todo de tabaco, la colonia se enriqueció mucho.

A partir de 1640 se empezaron a construir otros fuertes y asentamientos conforme llegaban más colonos. En 1641 se fundó Finlandia (hoy Marcus Hook), fundada por el creciente número de colonos finlandeses que iban llegando y en 1642 Sveaborg (hoy Swedesboro). Por estas fechas la colonia ya contaba con más de 100 colonos.

Reconstrucción a escala de Fuerte Cristina en su nacimiento, como se aprecia, apenas era nada

Los años pasaron y la colonia prosperó, se fueron fundando más fuertes y asentamientos mientras se mantenía el buen trato con los indios. Pero empezaron a surgir desavenencias con el resto de vecinos, los holandeses, cuya colonia, Nueva Holanda, estaba situada al norte, en el río Hudson. También la colonia inglesa de Virginia realizó reclamaciones sobre tierras cercanas.

Durante años el problema no llegó a más porque tanto holandeses como suecos eran aliados de guerra en Europa.

Para 1648 los colonos ya eran más de 250 mientras se iban fundando más asentamientos. Pero cada vez los problemas fronterizos con los holandeses eran mayores.

La colonia pasó por malos momentos, el nuevo gobernador, Johan Printz, instauró un régimen tiránico y muchos colonos abandonaron los asentamientos para pasarse al lado holandés.

Aunque seguían llegando nuevos colonos estos no lo hacían en suficiente número y la colonia se resintió, llegando a sufrir periodos de hambre.

Máxima expansión de Nueva Suecia

En 1655, los colonos holandeses aprovecharon para atacar, con el apoyo de Holanda, y sabiendo que Suecia estaba metida en una guerra con Polonia y no podría ayudar. Aunque contaron con la ayuda de sus amigos Lenape, los holandeses obtuvieron la victoria total y la rendición de toda la colonia en menos de un mes.

La mayoría de colonos decidió quedarse en sus tierras y aceptaron la dominación holandesa. Para entonces ya eran unos 400.

Los colonos sueco-finlandeses consiguieron cierta autonomía, y en 1644 toda la zona fue tomada por los ingleses, que derrotaron a los holandeses, pasando a ser los dueños.

Aunque mantuvieron su autonomía hasta 1682, la realidad es que hasta 1783 mantuvieron fuertes vínculos con Suecia. Cuando en 1776, Delaware, junto con el resto de las Trece Colonias declaró su independencia. Se estima que los descendientes de los suecos y finlandeses superaban los 2000.

En toda la zona el recuerdo de su pasado escandinavo quedó muy presente, no sólo porque aún hoy en día hay familias que descienden directamente de esos primeros colonos, sino por las construcciones. Algo muy típico son las casas de troncos suecas, que se llevaban construyendo desde el siglo VIII y que exportaron a América. Allí se hicieron tan famosas que ahora son parte de su cultura.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Scroll Up