Mitos y Leyendas: Odín, el Padre de todos.

Odín es el más antiguo de los dioses nórdicos. El que entregó su ojo para conseguir sabiduría. El que se sacrificó colgándose del cuello para descubrir las runas. El de los muchos nombres. El que trajo la guerra. El padre de todos.

Odín era hijo de Bor, hijo a su vez de Buri, el antepasado de los dioses, que nació de un bloque de sal que lamió una vaca hasta hacerlo salir, y de Bestla, una gigante.

Odín tenía también dos hermanos, Vili y Ve. Los tres crecieron en el Ginnungagap, la franja de terreno entre el fuego y la oscuridad, el único lugar habitable del universo en eses momento.

Los tres hermanos decidieron crear los mundos, pero para crear vida hay que arrebatarla, por lo que mataron al gigante Ymir, el primer gigante y la primera criatura de la existencia. Pero Ymir era tan grande que con su carne se creó la tierra y con sus huesos las montañas, las piedras son sus dientes y la arena sus huesos pulverizados, su sangre creó los mares y océanos. Y por último, con su cráneo crearon el firmamento.

Imagen clásica de Odín. https://commons.wikimedia.org/

Ahora que ya tenían un mundo podían crear los distintos reinos de la existencia. Midgard, nuestra Tierra, era hermosa pero estaba vacía, por lo que Odín y sus hermanos crearon a la primera pareja de personas, Embla y Ask, de los que descendemos todos los humanos según la mitología nórdica.

Para los nórdicos existían nueve mundos o reinos, todos sustentados en las ramas de Yggdrasil, el  árbol de la vida. Son Alfheim, donde viven los elfos. Nidavellir, el reino de los enanos. Jotunheim, donde habitan los gigantes de hielo. Vanaheim, el mundo de los Vanir, los otros dioses que no son los Aesir de Odín. Niflheim, el mundo de tinieblas. Muspell, que sólo es fuego. Hel, el lugar a donde van los muertos sin honor. Midgard, nuestro hogar. Y Asgard, el hogar de los Aesir, donde Odín reina.

Odín buscaba la manera de ser más sabio, por lo que un día se disfrazó de vagabundo y se fue a Jotunheim, la tierra de los gigantes, para encontrar al gigante Mimir y su pozo de la sabiduría. Al llegar Odín le pidió a Mimir que le dejara beber un sorbo, pero este se negó, nadie bebía del pozo de la sabiduría salvo él, y menos gratis. Al final Odín lo convenció, pero a cambio de un solo trago tuvo que entregar uno de sus ojos, que arrojó al pozo como tributo. Al beber Odín consiguió gran sabiduría y una gran vista con el único ojo que le quedaba.

Odin disfrazado de vagabundo por
Georg von Rosen. https://commons.wikimedia.org/

También intentó conseguir el secreto de las runas, la forma de escritura nórdica, que según la mitología contenía gran poder mágico. Para conseguirlo tuvo que autosacrificarse, colgándose por el cuello durante nueve días de una rama del Yggdrasil, con el costado atravesado por su propia lanza. Tras este tiempo, le fue revelado el secreto de las runas, convirtiéndose en el primer erilaz, grabador de runas.

El dios tuerto tuvo muchos hijos, con la diosa Frigg, su esposa oficial, tuvo a Hermod, el mensajero, Hod, el ciego y Balder, el hijo más querido de Odín. Con la gigante Jörd tuvo al famosísimo Thor y a Meili. Con la gigante Gunnlond, con la que tuvo una noche de pasión, tuvo a Bragi, el poeta. Y también Vidar y Vali, hijos de dos gigantas y Odín, que serán los encargados de  continuar el legado de Odín tras el Ragnarok.

A Odín se le llamaba de muchas formas, Blindr, el dios ciego, Hoarr, el tuerto, Baleyg, el del ojo flamígero, Grimnir, Tercero, porque era el tercer dios nacido, Alföðr, el padre de todos, Wodan, furor, Woden, en anglosajón, Wōđinaz, en protogermano, Wotan… Y como estos hay muchísimos más..

Ian McShane como Miércoles, un avatar de Odín, en la serie de American Gods.

El arma de Odín era la lanza Gungnir, creada por unos enanos, llena de runas mágicas y que jamás fallaba cuando era lanzada.

En Asgard Odín tenía un palacio, dentro de él está el trono, Hlidskjalf, desde donde Odín podía ver lo que ocurría en cualquier parte de los nueve mundos.

Los dos cuervos de Odín se llamaban Huggin y Muninn, y eran sus ojos y oídos. Le susurraban lo que habían visto y oído para que el dios siempre estuviera informado

Odín presidía la mesa del banquete del Valhalla, donde los muertos con honor, los einherjar, disfrutaban de un festín donde jamás se acababa la comida y la bebida, tras pasarse el día luchando entre ellos.

Odín montaba un caballo de ocho patas, Sleipnir, curiosamente hijo de Loki.

Hacia el final de los tiempos, Odín intentó evitar el Ragnarok salvando la vida del más querido de sus hijos, Balder, pero Loki lo impidió, haciendo que el hermano de Balder, Hod el Ciego, lo matara. Loki fue duramente castigado, pero el Ragnarok ya era inevitable.

Fenrir devorando a Odín, de Dorothy Hardy para el libro de en HA Guerber , Myths of the Norsemen: From the Eddas and Sagas

Y cuando el Ragnarok llegó (o llegará) para los dioses, Odín encabezará la batalla con los dioses y sus valientes einherjar. Odín se enfrentará a Fenrir, el gran lobo, al que herirá con su lanza, pero Fenrir se lo tragará, acabando con él. Será vengando poco después por uno de sus hijos, Vidar, que matará al enorme Fenrir descoyuntándole la mandíbula.

 

 

BIBLIOGRAFÍA: Mitos Nórdicos de Neil Gaiman

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