Luis IX de Francia, San Luis

Luis IX fue un rey devoto, pero también guerrero, esa combinación lo hizo participar en dos cruzadas, pero también fue un mecenas de las artes, un gran legislador y diplomático. Llegaría a convertirse en santo para la iglesia católica.

Luis nació en 1214, hijo del belicoso rey francés, Luis VIII el León y de Blanca de Castilla, hija de Alfonso VIII de Castilla.

Subió al trono francés muy joven, a la muerte de su padre, en 1226, con sólo 12 años. De su educación se ocupó su madre, que le contagió su gran devoción. Luis fue un devoto cristiano toda su vida, hasta rozar el fanatismo, pero también demostró una humildad poco propia de un rey.

La coronación de Sal Luis de Charles-Amédée-Philippe van Loo.
https://commons.wikimedia.org/

Sólo un año después sufrió la Rebelión de los barones por parte de algunos nobles, que no querían ser mandados por un niño y una mujer extranjera, pero fueron derrotados definitivamente en 1234, llegando a luchar el propio Luis, un adolescente aún, liderando a sus tropas.

Por esa época Francia arrastraba un conflicto con Inglaterra por la herencia de los Plantagenet en Francia, ya que estos tenían tierras en el suroeste francés, que había ocasionado muchos conflictos (y que en el futuro derivaría en la Guerra de los 100 años). Luis consiguió detener a Enrique III de Inglaterra en diversas ocasiones, hasta llegar a firmar la paz años después, en 1259, consiguiendo que el rey inglés renunciase a los derechos sobre todos los territorios franceses menos Aquitania.

Mientras tanto se dedicó a reforzar el aún mermado poder de los reyes franceses sobre su propio territorio. Además en los años siguientes modificó la ley para hacerla más justa, otorgó la presunción de inocencia, reguló la tortura y prohibió el juicio por ordalía entre otras cosas.  Puso los cimientos del Parlamento de París, que se convertiría en el principal órgano de gobierno.

En 1234 Luis se casó con Margarita de Provenza, con la que tuvo once hijos en un matrimonio feliz.

Celebración del matrimonio de Louis y Marguerite . El rey y la reina practican la abstinencia. Vida y milagros de San Luis,
Taller de Jean Pucelle.
https://gallica.bnf.fr/

Luis promocionó mucho las artes, y bajo su reinado se construyó en 1242 la Sainte-Chapelle o Santa Capilla, una maravilla de estilo gótico con unas vidrieras impresionantes junto a otras catedrales más por todo su territorio, además de la construcción del Colegio de la Sorbona.

Sería en la Santa Capilla donde Luis colocaría la Corona de Espinas que hoy se encuentra en Notre Dame.

En 1248 se proclamó la Séptima Cruzada con Luis a la cabeza. Cuatro años atrás, Jerusalén, que había sido recuperada en la Sexta Cruzada, volvió a caer en manos musulmanas y el papa Inocencio IV instó a Luis, el único monarca europeo con intención de ir, a encabezar la nueva Cruzada.

El viaje de la Séptima Cruzada. https://commons.wikimedia.org/

El objetivo de la cruzada era Egipto, sede del poder del Sultanato Ayubí, los descendientes del célebre Saladino, y que eran la fuerza dominante en esta época. Luis intentó negociar con los mongoles, que habían llegado a la zona conquistando todo a su paso, pero no fue capaz de llegar a ningún acuerdo con ellos para que le ayudaran en la cruzada.

Los cruzados consiguieron tomar la ciudad de Damieta, y desde allí intentaron atacar El Cairo. Luis ordenó prudencia a sus tropas, ya que el avance era muy complicado, pero uno de sus hermanos, Roberto de Artois, lanzó una carga temeraria contra las defensas egipcias en la ciudad de El Mansurá, donde fue rodeado y muerto junto a buena parte de sus tropas.

Luis no pudo seguir avanzando y apenas aguantó el contraataque ayubí en la Batalla de El Mansurá de 1250. Al final no les quedó otra opción que retirarse, pero el ejército, diezmado y asolado por las enfermedades, se tuvo que rendir. Luis y el resto de sus hermanos que también participaron en la cruzada fueron apresados.

Al rey francés, que había caído enfermo, no le quedó más remedio que pagar una fuerte suma por su rescate para poder volver a Francia en 1254. La cruzada fue un fracaso.

Pero a Luis lo que se le daba bien era la diplomacia, en 1258 firmó el Tratado de Corbeil con Jaime I de Aragón, donde se intercambiaron los derechos que cada uno tenía sobre la soberanía del otro, renunciando Jaime I a la Occitania a cambio de que Luis IX renunciase a los territorios de la antigua Marca Hispánica.

En 1270 empezó la Octava Cruzada, y de nuevo Luis IX la encabezaría. Desde 1265, el sultanato mameluco, que había sustituido al ayubí, con el sultán Baibars a la cabeza, atacó a los pocos reinos cristianos que quedaban en Oriente próximo y se volvieron a levantar voces para una nueva cruzada.

El viaje de la Octava Cruzada. https://commons.wikimedia.org/

Pero esta, en vez de ir directamente hacia Egipto o Levante, se desvió hacia Túnez, donde el califa de allí les había dicho que se convertiría al cristianismo. Pero al llegar los barcos cruzados a Cartago, el califa cambió de parecer y se preparó para defender la ciudad.

Luis IX sitió Cartago, pero se desató una epidemia de peste que afectó a su hijo Juan Tristán, Luis se dedicó a cuidarlo junto al resto de los soldados enfermos y al final él mismo cayó enfermo, muriendo poco después.

Su hijo mayor, Felipe III el Atrevido, pactó con el tunecino y levantó el asedio para volver a casa, acabando así la Octava cruzada.

Luis IX fue tan querido y se le consideraba tan devoto, que apenas unos años después, en 1297 fue canonizado y se convirtió en San Luis de Francia.

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