Las Trece Rosas

Las Trece Rosas es el nombre de un grupo de mujeres que fueron ajusticiadas, junto a otros muchos, por la represión franquista al poco de acabar la Guerra Civil acusadas de un delito de rebelión.

Tras la caída de la Madrid republicana el 6 de marzo de 1939 tras el Golpe de Casado, que acabó con el gobierno de Juan Negrín y entregó la ciudad sin luchar, las tropas franquistas empezaron rápidamente una brutal represión para acabar con los últimos focos de resistencia.

Las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) se crearon en 1936, bajo el auspicio de Largo Caballero, como reflejo del bloque de izquierdas del Frente Popular que se presentó y ganó las elecciones. En la JSU se unificaron las Unión de Juventudes Comunistas de España y las Juventudes Socialistas de España. Sus miembros tendrían un papel destacado en el ejército republicano durante la Guerra Civil.

Pero tras la caída de Madrid, los líderes del JSU se exiliaron, y la organización se intentó mantener con miembros nuevos o de muy bajo nivel. Al poco tiempo, su nuevo secretario, José Pena Brea, de sólo 21 años, fue detenido y confesó bajo tortura los nombres de sus compañeros.

Imagen de la película de Las Trece Rosas

Gracias a la confesión de José Pena y al trabajo de Roberto Conesa, policía infiltrado en la organización (más tarde miembro de la Brigada Político-Social, la policía secreta franquista) la mayor parte de los miembros fueron apresados al poco tiempo.

La mayoría de los miembros del JSU capturados, entre ellos las Trece Rosas, eran miembros nuevos que apenas habían tenido ocasión de hacer nada.

Aunque estaba claro que su situación a partir de ese momento no iba a ser para nada buena, hubo un hecho que lo empeoró todo rápidamente.

El 27 de julio de 1939 fue  asesinado el comandante Isaac Gabaldón, implicado en el aparato represor contra los republicanos al ser el encargado del Archivo de la masonería y el comunismo, así que los militares, liderados por el comandante Eugenio Espinosa de los Monteros, primer gobernador militar de Madrid, lo achacaron a los comunistas y se cobraron venganza en los nuevos detenidos.

El 4 de agosto se celebró un rápido juicio militar, donde fueron condenados a muerte por un delito de adhesión a la rebelión. Nota aparte es declarar rebeldes a los que defendían la República, el gobierno legal, frente a los franquistas, los verdaderos rebeldes al gobierno.

65 de los 76 miembros de la JSU detenidos fueron ajusticiados. Al día siguiente fueron ejecutados 63. Durante los siguientes días decenas más de prisioneros fueron ejecutados.

Las protestas internacionales, que las hubo, poca mella hicieron y las muertes no pararon hasta superar las 300.

Nuestras Trece Rosas, encarceladas en la Cárcel de las Ventas, fueron condenadas y ejecutadas el primer día, junto a 50 hombres más, en el cementerio del Este, actual cementerio de la Almudena.

Las Trece Rosas, sólo unas chicas que creían en algo en el peor momento posible fueron:

Carmen Barrero Aguado. 20 años. Modista. Militante del PCE.

Martina Barroso García. 24 años. Modista. Miembro de las JSU de Chamartín.

Blanca Brisac Vázquez. 29 años. Pianista. Detenida por relacionarse con un músico perteneciente al PCE.

Pilar Bueno Ibáñez. 27 años. Modista. Militante del PCE.

Julia Conesa Conesa. 19 años. Modista. Militante de las JSU. Suya es la frase en su última carta a sus padres: Que mi nombre no se borre en la historia.

Adelina García Casillas. 19 años. Activista. Militante de las JSU.

Elena Gil Olaya. 20 años. Activista. Militante de las JSU

Virtudes González García. 18 años. Modista. Militante de las JSU.

Ana López Gallego. 21 años. Modista. Militante de las JSU.

Joaquina López Laffite. 23 años. Secretaria. Militante de las JSU.

Dionisia Manzanero Salas. 20 años. Modista. Militante del PCE.

Victoria Muñoz García. 18 años. Activista. Militante de las JSU.

Luisa Rodríguez de la Fuente. 18 años. Sastre. Militante de las JSU.

 

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