La guerra Franco-Prusiana de 1870

La guerra entre el Segundo Imperio Francés y el Reino de Prusia fue un conflicto entre las dos potencias europeas por el control del poder en el continente.

Prusia había crecido muchísimo desde 1815, cuando esta se convirtió en el principal estado germánico, rompiendo el débil equilibrio de poder existente en Europa, su principal rival era Francia.

La tensión entre las dos potencias no hizo más que aumentar, sobre todo a partir de 1848, con la llegada al poder de Napoleón III en Francia.

Napoleón III retratado por Franz Xaver Winterhalter

Durante los siguiente años, tanto Francia, ya como el Segundo Imperio Alemán de Napoleón III desde 1852, como Prusia, con Bismarck como primer ministro desde 1862, se dedicaron a intentar afianzar su posición y buscar la manera de minar la de su rival.

Los dos rivales se vieron fuertes y el conflicto era inevitable, encontrarían el motivo para la guerra en 1870 en España. Prusia apoyaba la candidatura al trono español, vacante por la expulsión de Isabel II, del príncipe Leopoldo de Hohenzollern, a lo que Francia se opuso con tanta vehemencia que provocó una crisis diplomática.

El famoso Telegrama de Ems desencadenó todo. El telegrama, enviado por el rey Guillermo I a Bismarck para informarle de lo sucedido, fue deliberadamente manipulado por Bismarck para forzar a Francia a declarar la guerra. Los dos países se tenían ya muchas ganas y no hizo falta más.

Otto von Bismarck

El 19 de julio de 1870 Francia le declaró la guerra a Prusia.

Francia decidió desplegar a sus hombres en tres ejércitos, con una doble misión defensiva y ofensiva. Bajo el mando supremo del propio Napoleón III, que no era un militar de carrera, cosa que supondría grandes problemas para Francia conforme avanzara la guerra.

En cambio Prusia desarrolló un plan donde los ejércitos tenían más autonomía. Además introdujeron mejoras que serían cruciales, como el uso del ferrocarril para transportar tropas o del telégrafo para las comunicaciones.

Aunque la iniciativa la tuvo Francia que atacó primero con la intención de penetrar en territorio prusiano, pronto se vio la radical diferencia de fuerzas entre ambos contendientes. En pocas semanas los prusianos llevaban la delantera y empujaron a los franceses a su territorio.

El ejército francés retrocedió hacia el norte del país, seguido del prusiano, que consiguió cortarle la retirada.

El 18 de agosto de 1870 tuvo lugar la casi definitiva Batalla de Gravelotte, donde las fuerzas francesas, atrincheradas, tuvieron que hacer frente al ejército prusiano del general Von Moltke, mejor armado y con más tropas.

Batalla de Gravelotte, por Juliusz Kossak

Durante las primeras horas del enfrentamiento, los franceses consiguieron parar a los prusianos, e incluso aniquilar muchas de sus unidades. Pero poco a poco los prusianos fueron consiguiendo mejores posiciones y cercando al enemigo. El problema es que estaban exhaustos y habían perdido a demasiados hombres, muchísimos más que los franceses. Pero el general francés Bazaine no supo verlo y decidió retirarse de un combate que percibió perdido.

El ejército de Bazaine se retiró a Metz, pero los prusianos llegaron detrás y cercaron la ciudad.

El resto del ejército francés al mando del general MacMachon, acompañado por Napoleón III corrió en ayuda de sus compañeros de Metz. Pero el ejército prusiano de Von Moltke, acompañado por el rey Guillermo I y Bismarck, salió a su encuentro.

El 1 de septiembre tuvo lugar la ya definitiva Batalla de Sedán. El ejército francés, en clara inferioridad, intentó romper el cerco prusiano, pero fue completamente imposible y sucumbió a la artillería enemiga.  Al final de la batalla, las bajas francesas triplicaban a las prusianas.

El 2 de septiembre, Napoleón III rindió todos sus ejércitos.

Tras esto, el 4 de septiembre, en París era derrocado el gobierno del Segundo Imperio francés, pasando a la Tercera República. Todo el mundo echaba la culpa del fracaso absoluto a su ya exemperador, que se exilió a Gran Bretaña.

Tras esto, los prusianos avanzaron sobre París hasta rendir completamente a los franceses, cosa que les llevó más tiempo de lo esperado, ya que estos lucharon hasta casi el final de sus fuerzas.

Los franceses tuvieron que aguantar que Guillermo I fuera proclamado emperador alemán el 18 de enero de 1871 en la mismísima Versalles.

Guillermo I es proclamado kaiser en el palacio de Versalles

Las duras condiciones de la paz, Francia tuvo que pagar  altas reparaciones de guerra y entregar las zonas mineras de Alsacia y Lorena.

El conflicto sirvió para terminar la unificación alemana, pero para crear un escenario de tensión mayor, con dos bloques enfrentados. La Triple Alianza, con Alemania, Austria e Italia y la Triple Entente, con Francia, Rusia y Gran Bretaña. Esto desembocaría en apenas una generación en una nueva guerra que intentaba soliviantar los odios creados en esta y que simplemente fue terriblemente peor, la Primera Guerra Mundial.

 

*la foto de portada es L’Attaque de Étienne Prosper Berne-Bellecour, pintor que fue soldado durante esa guerra.

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