La Guerra franco-india, la guerra colonial que creó a los EEUU

Entre 1754 y 1763 tuvo lugar un conflicto en Norteamérica entre las dos grandes potencias coloniales, Francia y Gran Bretaña, con los nativos indios en el medio. Esta guerra supondría el principio del dominio inglés del área, pero también, el comienzo del sentimiento de nación americana que desembocaría en la Guerra de Independencia de EEUU.

Francia y Gran Bretaña llevaban años chocando en los territorios de Norteamérica. Ya habían tenido lugar tres guerras coloniales, englobadas en otros conflictos más grandes.

Los británicos, con sus colonias asentadas por toda la costa este buscaban expandirse hacia el norte y el oeste, pero los franceses habían tomado todo el territorio central, impidiendo el avance británico.

En general, los nativos indios, que eran los verdaderos dueños de los territorios, preferían a los franceses antes que a los ingleses.

Pero en octubre de 1753, el gobernador de Virginia, preocupado por el hecho de que los franceses querían expulsar a los comerciantes británicos del Ohio, mandó una delegación para exigir a los franceses que se retiraran de un territorio que consideraban británico.

Posesiones coloniales en Norteamérica en 1750

Al frente de la delegación, que fue un fracaso, fue un joven George Washington, que empezaba su carrera militar.

Con Washington iba un jefe indio, Tanacharison, llamado Medio Rey, que odiaba profundamente a los franceses que lo habían capturado siendo un niño.

Washington volvió a Virginia e informó y fue destinado de nuevo a la frontera para ayudar a los colonos. Allí se encontró con Tanacharison, que le informó de la construcción de un nuevo fuerte francés, Fort Dusquene, y de que habían detectado a un regimiento militar francés a punto de llegar a la zona.

Washington y Tanacharison unieron fuerzas y prepararon una emboscada, era el 28 de mayo de 1754. El ataque fue un éxito. Pero la alegría de Washington duró poco, el oficial francés, Joseph Coulon de Villiers, le informó de que era una misión diplomática. Pero antes de que Washington pudiera hacer nada, Tanacharison mató a sangre fría a Villiers.

Cuando los franceses se enteraron declararon la guerra de inmediato, por primera vez una guerra entre estas potencias europeas empezaba por un altercado en sus colonias.

George Washignton de joven

Washington decidió atrincherarse creando un fuerte, Fort Necessity. Con la llegada de las tropas francesas, con artillería y al mando de Louis Coulon de Villiers, hermano del asesinado, empezó un asedio que se solventó en menos de un día con la rendición de Washington, que tuvo que volver, humillado y acosado por los indios aliados con los franceses, a Virginia.

En mayo de 1755, los británicos decidieron atacar. Al mando del general Edward Braddock, con 1500 hombre y 10 cañones, se dirigieron a Fort Duquesne para rendirlo. Como consejero militar de Braddock, iba George Washington.

Pero los franceses, con sus aliados indios, les tendieron una emboscada. Braddock murió en el ataque y Washington consiguió retirarse con el resto de sus hombres por los pelos.

Casi a la vez, más al norte, otro ejército británico conseguía tomar Fort Beauséjour y asegurar el control británico de Nuevas Escocia. Además, los británicos pudieron construir el Fuerte William Henry en el norte de Nueva York.

El año 1756  los franceses derrotaron a los británicos en distintas batallas, tomando muchos de sus fuertes y empujándolos hacia el este. Pero el estallido de la Guerra de los Siete Años en Europa supuso que muchas tropas francesas tuvieran que volver al continente.

El año siguiente, 1757, siguió igual para los británicos, a pesar de que hubo pocas batallas. Los franceses tomaron el Fuerte William Henry, los colonos británicos fueron masacrados por los indios aliados de los franceses.

Pero en 1758 las cosas empezaron a cambiar. En junio, el general Jeffrey Amherst, con 14000 hombres y 40 barcos de guerra, puso sitio y tomó la ciudad de Louisbourg. El año se cerró con más éxitos que fracasos para los británicos por primera vez en la guerra.

Asedio de Louisbourg, por Richard Paton

La ya clara debilidad francesa hizo que muchos indios decidieran pactar con los británicos. 1759 fue un año de victorias británicas, primero Jeffrey Amherst venció en la Batalla de Ticondegora, tomando la zona de los Grandes Lagos.

Pero la gran victoria fue en Quebec, donde el general James Wolfe consiguió vencer a los franceses en la encarnizada Batalla de Quebec, donde los británicos expulsaron de la ciudad a los franceses, en la batalla murió Wolfe (la portada es el cuadro La muerte del general Wolfe de Benjamin West) y su homónimo francés.

Con Quebec bajo su dominio, a los británicos les fue fácil ir expulsando poco a poco a los franceses de Canadá.

A pesar de los intentos franceses de recuperar posiciones en 1760, poco pudieron hacer.

Por el Tratado de París de 1763, que puso a su vez fin a la Guerra de los Siete Años, las conquistas británicas en Norteamérica fueron aceptadas.

La guerra no sólo sirvió para que los británicos se hicieran con el control de gran parte de la zona de Norteamérica, sino que creó un sentimiento de nación en los colonos americanos que lucharon en la guerra, dejando el terreno abonado para que sólo unos años después empezara la Guerra de Independencia de los EEUU.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Scroll Up