La emperatriz Zoë, nacida en el púrpura

Zoë Porfirogéneta fue una emperatriz bizantina que gobernó desde el 1028 al 1050 y que sobrevivió a tres esposos emperadores y a muchas conspiraciones y juegos de poder.

Zoë nació en el 978 siendo ya emperador su padre, Constantino VIII, por lo que se la consideraba Porfirogéneta  que significa “nacida en el púrpura”, es decir, que había nacido en el palacio imperial durante el gobierno de su padre. Esta distinción era una antigua tradición que venía a decir que los hijos nacidos durante el gobierno de sus padres tenían más derechos que los nacidos antes de que gobernasen.

Era la segunda hija de Constantino VIII y su esposa Helena, la mayor Eudoxia se hizo monja, y al no nacer herederos varones, Zoë fue designada heredera al trono. Pero como mujer no tenía derecho a gobernar, sólo podía pasarle ese poder a su esposo, por lo que su padre le buscó bien a su futuro marido.

Hubo un par de intentos de casarla con emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico, aunque al final se decidió que sería un noble local el designado para convertirse en emperador.

Mosaico de la Emperatriz Zoë a un lado de Jesús, al otro está el último de sus maridos, Constantino IX. https://commons.wikimedia.org/

El elegido por su padre fue Romano III Argyros, prefecto urbano (cargo administrativo muy importante) de Constantinopla. La pareja se casó el 10 de noviembre de 1028, Zoë contaba ya con 50 años, a los pocos días su padre murió y la nueva pareja imperial subió al trono.

Los problemas entre ambos comenzaron relativamente pronto, Zoë no consiguió quedarse embarazada para continuar la estirpe real. La pareja se distanció y ambos tuvieron sus propios amantes.

Zoë siempre fue reconocida por su belleza, y esto la llegó a obsesionar con el paso de los años, ya no era una jovencita cuando llegó al poder y gastó mucho tiempo y recursos en intentar conservar su juventud.

El gobierno de Romano III fue bastante malo, a lo que hay que unir los problemas con su esposa.

En 1034 Romano III enfermó y poco después murió en su baño. Los relatos que culpaban a Zoë fueron muchos y diversos. Ese mismo día Zoë se casó con el que venía siendo su amante desde hacía años, Miguel. Tras sobornar al patriarca Alejo I, su marido se convirtió en el siguiente emperador, Miguel IV, el Paflagonio.

Miniatura que representa el asesinato de Romano III y cómo se lo cuentan a Miguel IV, perteneciente a la Crónica de Manasés. https://commons.wikimedia.org/

Una vez casados, Miguel IV dejó a un lado a su esposa y le quitó todo el poder, recluyéndola en palacio, y dejando el gobierno a su hermano Juan el eunuco, que ya había sido ministro de los anteriores emperadores.

Aunque Zoë intentó recuperar su poder no pudo con Juan, bastante mejor gobernante que su hermano. Pero en 1041 la salud de Miguel V empezó a fallar y su hermano empezó a maniobrar para evitar que Zoë recuperara el poder. Juan consiguió que su hermano y la emperatriz aceptasen como sucesor a un sobrino suyo, llamado Miguel, hijo de una hermana.

A finales de 1041 Miguel IV murió sin querer saber nada de su esposa y subió al trono Miguel V Calafates. Este desterró a Zoë a un monasterio en Principus, una isla del Mar de Mármara y la obligó a hacerse monja para librarse de ella.

Pero Miguel V se equivocó si creía que así se iba a afianzar en el trono, Zoë era la verdadera heredera de la Dinastía Macedónica que llevaba casi 200 años en el poder, su encarcelamiento provocó revueltas populares y nobiliarias y Miguel V la tuvo que traer de vuelta, pero el mal estaba hecho y sólo cuatro meses después de subir al trono fue depuesto, muriendo encerrado ese mismo año.

Como estaba visto que buscarle esposo a Zoë salía mal, el clero y los nobles buscaron otra solución, la emperatriz tenía una hermana más joven, Teodora Porfirogéneta, que se había hecho monja de joven, a la que obligaron a salir del convento y la pusieron de corregente junto a su hermana.

Moneda de oro de Zoë y Teodora. https://commons.wikimedia.org/

Ahora Zoë y Teodora gobernaban a la par, pero Zoë creía que tenía más derecho a gobernar que su hermana y se negó a cooperar y pronto empezaron los problemas y la corte se dividió en dos facciones.

Buscando la forma de recuperar poder y negárselo a su hermana, decidió casarse con uno de sus ex-amantes, Constantino, sólo dos meses después de que su hermana subiera al trono. A pesar de los recelos del patriarca Alejo I, era el tercer matrimonio tanto de ella como de él, los dos se casaron y poco después Constantino IX Monómaco fue designado coemperador con las dos hermanas.

Pero Constantino IX no vino sólo, sino que se trajo una amante, María Skeraina, y consiguió que las emperatrices no sólo la aceptaran, sino que le concedieran honores sólo por debajo de los de ellas mismas. Esto escandalizó al pueblo, que creían que Constantino y su amante podrían conspirar contras las hermanas, hasta el punto de que estuvieron de lincharlo, si no llega a ser por la intervención de las dos hermanas, que aseguraron que todo estaba bien así.

Parte de una corona bizantina que representa al emperador Constantino IX , la emperatriz Zoë y su hermana Teodora. https://commons.wikimedia.org/

Y esta extraña triarquía siguió funcionando hasta el 1050, año en el que Zoë murió a los 72 años. Tras su muerte, su hermana Teodora volvió al convento y Constantino IX gobernó en solitario hasta el 1055, cuando murió. Teodora volvió al poder y reinó en solitario hasta el 1056, cuando enfermó y murió sin herederos, finiquitándose la Dinastía Macedónica de la que estas dos hermanas fueron las últimas representantes.

 

 

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