La Batalla del Marne, el Milagro que salvó a Francia

En 1914, al poco de iniciarse la Primera Guerra Mundial, el plan alemán para derrotar a Francia estaba funcionando tan bien que las tropas alemanas estaban a un tiro de piedra de París, sería en la Batalla del río Marne donde por fin los franceses conseguirían pararlos.

El 2 de septiembre de 1914 los alemanes estaban a sólo 45 kilómetros de París. El Plan Schlieffen, para derrotar a Francia rápidamente estaba dando sus frutos. Victoria tras victoria, los alemanes habían obligado al Ejército francés y a la Fuerza expedicionaria británica a retroceder.

Los habitantes de París se prepararon para lo peor, levantaron barricadas y cavaron trincheras para esperar a sus enemigos, pero muchos escaparon, un millón de ellos, incluido el Gobierno, que se trasladó a Burdeos.

Soldados alemanes durante la Batalla del Marne

Si el ejército francés perdía sería el fin. Las tropas se atrincheraron a lo largo del río Marne, en un frente de 450 kilómetros, para esperar a los alemanes.

Afortunadamente para Francia, la línea de suministros alemana era demasiado alargada por su enérgico avance, les faltaban víveres y municiones. Los franceses, a pesar de todo, se habían retirado con el orden suficiente.

El comandante británico Jonh French y el general francés Joseph Joffre prepararon la defensa. Gracias al ferrocarril consiguieron desplazar numerosas tropas de otros puntos para reforzar la frontera en el Marne y se prepararon para resistir.

Para frenar el avance alemán hacia el oeste, Joffre preparó y envió al recién formado 6º ejército francés, que atacó el 5 de septiembre las posiciones alemanas. Pero el 7 de septiembre estaba claro que el 6º ejército no podría aguantar mucho más.

Urgía llevarles refuerzos, pero estaban demasiado lejos para que las tropas llegaran a tiempo por la falta de transportes. El gobernador militar de París, Joseph Gallieni, lo solucionó requisando todos los taxis de la ciudad. Más de seiscientos taxis llevaron a los 6000 reservistas desde París al frente para reforzar al ejército.

El Renault Type AG 9 CV 1910, usado mayoritariamente por los taxistas franceses

Aún así, el 9 de septiembre, el 6º ejército, agotado y derrotado, se retiró tras las líneas del Marne.

En ese momento los alemanes cometieron un error. En el éxtasis de la victoria, el general Von Kluck, que comandaba el 1º ejército alemán, se lanzó tras los derrotados franceses, abriendo una brecha de 50 kilómetros entre su ejército y el 2º ejército alemán del general Von Bulow.

Los aliados se dieron cuenta y atacaron. El 5º ejército francés y la Fuerza expedicionaria británica, formada por dos divisiones, penetraron como una cuña en la brecha el día 12, atacando a los dos ejércitos alemanes en sus flancos.

De pronto los alemanes se encontraron divididos y en ligera inferioridad numérica, por lo que se tuvieron que retirar con prontitud hasta el río Aisne el 13 de septiembre.

En ese momento la iniciativa la tomaron los franceses y británicos, que atacaron las posiciones defensivas alemanas, pero fueron repelidos una y otra vez.

El Milagro del Marne fue la última batalla acometida a la antigua usanza, con los ejércitos enemigos moviéndose por el campo de batalla como en tiempos de Napoleón. Esto era sobre todo evidente en el ejército francés, entre sus tropas destacaban la caballería armada con lanzas, nadie llevaba cascos, solo gorras y los uniformes azules y rojos los hacían un blanco fácil ante los alemanes vestidos de gris, o al lado del caqui de los británicos.

Soldados franceses durante la batalla del Marne

Pero también fue una batalla moderna, ya que tras el campo de batalla, los dos ejércitos habían levantado trincheras para mantener las posiciones.  Además de una artillería muy superior a la usada en el pasado, el uso de los primeros aviones de combate, que supusieron una nueva forma de ver y espiar los campos de batalla.

Para el 28 de septiembre, los dos contendientes tenían claro que ya nadie iba a conseguir romper las defensas del otro en un ataque frontal.

Tanto los alemanes como sus enemigos concentraron a un millón de hombres, de los que cada ejército perdió unos doscientos cincuenta mil.

El fracaso del Plan Schlieffen, supuso la paralización del avance alemán en el oeste, pero también fue un fracaso para los aliados, que lo único que pudieron conseguir fue echar unos cuantos kilómetros para atrás a los alemanes.

A partir de ese momento se empezarían a cavar las trincheras de norte a sur que tan famosas serían en esta guerra y donde millones de soldados de los dos bandos perderían la vida en los siguientes cuatro años.

 

 

La foto de portada es del artista Graham Turner. 

 

1 comentario en “La Batalla del Marne, el Milagro que salvó a Francia”

  1. Arturo Sansores

    Extraordinarios pasaje de Historia Universal, en donde las batalla se libraban con armamento, astucia y estrategia, probablemente hasta cuerpo a cuerpor; actualmente, como lo estamos comprobando a Nivel Mundial, la guerra es con bacterias y virus en donde la gente fallece por millares ante la pasividad de las potencias mundiales, que lo único que desean es exterminar parta de la población mundial. Cierto?

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