Extraños trastornos, síndromes y delirios mentales (Parte I)

Según la OMS, al menos una de cada cuatro personas en el mundo padecerá algún trastorno, síndrome, enfermedad mental o delirio de la personalidad a lo largo de su vida.

Algunos de ellos son bastante habituales y conocidos, como el trastorno bipolar, la anorexia, la bulimia o la esquizofrenia. Sin embargo otros son mucho menos frecuentes. Es en éstos últimos en los que nos vamos a centrar.

Uno de ellos es la pareidolia, por el que una imagen de un objeto, que en un principio es aleatoria,  es percibida por una persona como una cara. Las personas que la padecen son capaces incluso de detectar emociones en ellas. Ejemplos típicos son visiones de caras en las nubes, en la Luna, en el pan, en troncos de árboles, en paredes o suelos rugosos o en el frontal de los coches.

Ejemplo de pareidolia. Fuente: Wikimedia Commons

Otro es el síndrome del Dr. Strangelove o de la mano alienígena. En este caso, el sujeto percibe una de sus manos como si tuviera vida propia y, por ello, es incapaz de controlarla. En casos leves, la mano simplemente realiza acciones como mover objetos, pero, en casos extremos, los pacientes relatan que la mano quiere lesionarlos o matarlos de alguna forma. Este síndrome tiene una mayor incidencia en personas que se han sometido a una cirugía llamada comisurotomía, que consiste en separar los dos hemisferios cerebrales de personas con un grado muy severo de epilepsia.

Persona con síndrome del Dr. Strangelove. Fuente: Wikimedia Commons

Un tercer síndrome digno de mención en este artículo es la pica o altrofagia. La persona que lo padece siente un deseo irrefrenable de comer sustancias no comestibles, como arena, papel, cristal, jabón…. Una variante del mismo es el síndrome de Rapunzel o tricofagia, en la que el o la paciente no puede evitar comerse su propio cabello, lo que suele venir acompañado de tricotilomanía (deseo irrepimible de arrancarse su propio pelo, normalmente provocado por una situación de enorme estrés en la adolescencia). Evidentemente, ello perjudica gravemente la salud de estas personas.

Glore Psychiatric Museum, Saint Joseph (Missouri, EEUU).
Objetos extraídos del estómago de un enfermo de pica que no sobrevivió.
Fuente: www.reddit.com

El inquietante síndrome de Cotard afecta normalmente a personas con esquizofrenia. Los individuos que lo padecen creen firmemente que están muertos, que sus órganos están desapareciendo y pudriéndose e incluso puede olerlos. Se sienten desconectados de sí mismos y del mundo real, por lo que, aunque se vean reflejados en un espejo, se reconocen como entes que no existen, pues su mente y su cuerpo están, para ellos, en dimensiones diferentes.

Jules Cotard, el primero en diagnosticar el síndrome que lleva su nombre.
Fuente: Wikimedia Commons

Para terminar, vamos a hablar  de la omfalofobia, otro trastorno insólito por el que ciertas personas sencillamente sienten pavor hacia los ombligos, incluyendo el suyo propio. Suele aparecer en personas que han padecido alguna infección o dolor grave en el suyo o que han tenido alguna persona muy cercana que lo ha sufrido. La sola visión de un ombligo les causa mareos, vómitos y muchísima ansiedad, lo que hace que una actividad común, como acudir al médico o ir a la playa, sea sumamente estresante para ellos y la intenten evitar.

Ombligo. Fuente: Irish Medical Times (www.imt.ie)

Si te han parecido interesantes todos estos trastornos, no te pierdas la Parte II de este artículo.

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