El Regimiento 588, las Brujas de la Noche

Durante la Segunda Guerra Mundial, la URSS desplegó un regimiento nocturno de bombardeos formado exclusivamente por mujeres que completaron miles de vuelos hasta el final de la guerra.

El esfuerzo de guerra soviético durante la Segunda Guerra Mundial fue tan brutal que llegado el momento necesitaron sacar tropas de dónde fuera.

En 1941, con la guerra en pleno auge, la URSS, a pesar de todas las reticencias en contra, decidió crear regimientos femeninos aéreos. Desde el inicio de la guerra más de un millón de mujeres se llegaron a unir al ejército de tierra para ejercer distintas funciones.

El 8 de octubre de 1941, la Orden número 0099 impulsó la creación de tres regimientos, el 586, 587 y 588, creados a instancias de la piloto Marina Raskova.

La Mayor Raskova era una de las mejores y primeras pilotos de la URSS, condecorada en diversas ocasiones. Era famosa ya antes de la guerra al ser la primera mujer en recorrer más de 6000 kilómetros de un solo viaje aéreo sin escalas.

Marina Raskova (1ª por la derecha), junto a Polina Osipenko y Valentina Grizodubova, sus dos compañeras en el vuelo. https://commons.wikimedia.org/

El 588 en concreto estaba formado por 115 voluntarias muy jóvenes, de poco más de 20 años las mayores.

Al principio, como era de esperar, fueron recibidas con desagrado por sus compañeros masculinos, pero poco a poco demostraron de lo que eran capaz.

Tras un entrenamiento exprés de seis meses, al regimiento se le dotó con unos anticuadísimos Polikarpov Po-2, biplanos de los años veinte que sólo se usaban para entrenar.

Los Polikarpov Po-2 eran unas antiguallas ya en la época, pequeñísimos aviones abiertos, en los que sólo podía ir la piloto y su navegante, y sin protecciones de ningún tipo, por no tener no tenían ni donde llevar las dos únicas bombas que cabían, que iban en las cabinas y que tenían que tirar a mano.

Un Polikarpov Po-2 conservado en el museo federal militar de Dresde. https://commons.wikimedia.org/

Su principal misión fue el bombardeo nocturno de posiciones enemigas. El pequeño tamaño de los aviones les hizo adoptar una curiosa forma de aproximación a sus objetivos. Volaban a unos tres mil metros y a 120 kilómetros por hora, muy por debajo en altura y velocidad que los aviones más modernos de la época, que unido a su pequeño tamaño los hacía difíciles de detectar.

Siempre salían de tres en tres, y una vez sobre el objetivo, el avión con las bombas apagaba los motores y se dejaba caer planeando para hacer el menor ruido posible antes de soltar su carga explosiva.

Desde que empezaron, su nivel de trabajo fue altísimo, hasta el final de la guerra llegaron a realizar 23672 vuelos. A pesar de que siempre fueron denostadas por sus compañeros masculinos, las pilotos del regimiento llegaban a hacer unas diez salidas cada noche que les tocaba volar y muchas obtuvieron más horas de vuelo y experiencias que muchos pilotos.

Entre todas las misiones que llevaron a cabo, participaron en algunas batallas muy importantes.

En algunas de sus primeras misiones en 1942 participaron en la Batalla del Cáucaso, una ofensiva alemana para la toma de la zona y sus campos petrolíferos.

Entre abril y junio de 1943, participaron en la Batalla del cruce de Kubán, también en el Cáucaso, una enorme batalla aérea que terminó con victoria soviética y la retirada de los nazis de la zona.

Gracias a sus éxitos, ese año el regimiento fue ascendido y pasó a denominarse el 46 Regimiento de Bombardeo nocturno de la Guardia.

Dos aviadoras antes de salir de misión en su Polikarpov. https://www.flickr.com/photos/133232468@N07/27946541251/

En abril y mayo de 1944 estuvieron presentes en la Batalla de Crimea, una enorme campaña militar donde los rusos por fin consiguieron echar a los alemanes de Crimea.

Con la URSS ya en un avance imparable sobre la Alemania nazi, el regimiento participó en la Operación Bagration en el verano de 1944, una ofensiva en masa contra El Grupo de Ejércitos Centro, el más poderoso de los ejércitos nazis que atacaron Rusia, que acabó con una aplastante derrota alemana.

A principios de 1945, con el final de la guerra próximo, participaron también en la Ofensiva del Vístula-Óder, ya en territorio polaco, que supuso la liberación de Polonia y la llegada del Ejército Rojo a la frontera alemana y la Ofensiva de Prusia Oriental, zona que había quedado aislada del resto de Alemania.

Muchas de sus componentes llegaron a ganar medallas, algunas de las más importantes, como la de Héroe de la Unión Soviética, la más alta condecoración, que llegaron a recibir 23 de ellas,  o la Orden de Lenin. Pero también sufrieron pérdidas, y 32 de ellas murieron en las misiones, entre ellas la propia Marina Raskova.

Los alemanes, que terminaron conociéndolas por su eficacia en los ataques nocturnos, las llamaban Nachthexen, Brujas de la Noche, apodo que quedó para la posterioridad.

A pesar de sus éxitos Stalin no las incluyó en la celebración del Día de la Victoria en Moscú al acabar la guerra.

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA PARA SABER MÁS:

https://elpais.com/cultura/2016/04/27/actualidad/1461770802_382564.html

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/brujas-noche-habiles-pilotos-rusas-segunda-guerra-mundial_15927

 

 

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