El Origami, o cuando doblar papel se convierte en un arte

Todos hemos hecho alguna vez barquitos, aviones o pajaritas de papel para entretenernos. Se trata de la versión fácil del origami (papiroflexia en español), una técnica que nació en Japón alrededor del 500 d.C. y que consiste en plegar papel para elaborar figuras de todo tipo sin usar tijeras, pegamento o grapas.

Breve historia del término y de la técnica

Al principio se le llamó orikata, que significa “formas dobladas”, pero acabó derivando en el término origami, tras juntar el verbo japonés oru (“doblar”) y el nombre kami (“papel”). En esa época el papel era un artículo de lujo inventado en China y al alcance solamente de las élites, o con propósitos religiosos, como las mariposas que adornaban las botellas de sake en las bodas.

En el Japón medieval, los samuráis practicaban este arte antes de las batallas para relajarse y lograr un alto estado de concentración. Además, se regalaban entre sí grullas de papel, un símbolo del honor y la lealtad que ha perdurado hasta el Japón actual.

La primera representación de esta técnica, un grupo de barquitos de papel navegando, se remonta al año 1490 y la encontramos en una edición del Tractatus de Sphaera Mundi, de Johannes de Sacrobosco. Pero el libro temático más antiguo sobre el origami del que se tiene noticia, es ya del S.XVIII.

Fue alrededor del año 1.100 d.C. cuando se sabe que este arte llegó a nuestro país y a otras zonas del mundo, si bien se le dio sobre todo un uso aplicado a las matemáticas y a la geometría. Como curiosidad decir que su mayor propulsor fue Miguel de Unamuno en los años 30 del siglo pasado, escribiendo varios libros sobre este tema.

Actualmente hay cinco estilos “oficiales” dentro del origami:

  • Origami pureland: Es muy delicado y solo permite hacer un pliegue a la vez, entre otras normas. Se creó en los 70 para ayudar a personas con capacidades motoras limitadas.
  • El plegado en húmedo: Ayuda a modelar sobre todo líneas curvas y se le suele añadir una capa de metilcelulosa.
  • Origami de acción: Son figuras creadas para que tengan algún tipo de movimiento, como la típica rana que todos conocemos.
  • El teselado: Es un patrón regular de figuras inspirado en los de tela.
  • El origami modular: consiste en juntar un número de piezas iguales para crear otra mucho más compleja, como una esfera.
Toro plegado en húmedo. Fuente: https://commons.wikimedia.org

El origami en la actualidad

Como otras tradiciones y costumbres ancestrales, el origami ha perdurado hasta el Japón de nuestros días, donde se considera un verdadero arte y una manera de conectar con esa espiritualidad que caracteriza esta cultura asiática. Por eso, se cree que si alguien hace mil grullas, podrá pedir un deseo, así que es muy común que muchos las hagan con la esperanza de arreglar problemas familiares o laborales, curarse de una enfermedad o mejorar su suerte.

Grullas de papel. Fuente: https://www.limaparapequenos.com

Además, frecuentemente el origami aparece en el Libro Guinness de los Récords. Así, entre los muchos ejemplos que podemos encontrar, está el de un pájaro gigante de 86 metros de altura y casi 800 kilos que se halla en Japón y que fue elaborado por 800 personas, siendo la figura de origami más grande de la historia, mientras que la más pequeña la realizó el japonés Akira Naito, a los 82 años, con un minúsculo papel que medía 0,1 x 0,1 mm y con la ayuda de un microscopio y  unas pinzas que él mismo fabricó.

La figura de origami más grande de la historia. Fuente: http://2.bp.blogspot.com

 En EEUU, un estudiante de Ohio logró batir el récord del mundo plegando 30.000 pájaros y una adolescente británica acaba de conseguir hacer el mayor número de grullas en el menor tiempo hasta la fecha: 1.000 durante 9 horas y 31 minutos, sin tomarse un descanso, con el objetivo de recaudar fondos para la ONG NHS Charities Together.

También estuvo presente durante el 50 Aniversario de la bomba de Hiroshima, en 1995, cuando los japoneses llevaron 25.000 grullas de papel al memorial que allí se encuentra.

Por último, destacar que el origami ha servido en las últimas décadas de inspiración a otras disciplinas de lo más variopinto. Por ejemplo, en 2007, Christian Dior presentó su nueva colección de alta costura inspirada en este arte:

Christian Dior se rinde al origami. Fuente: https://i.pinimg.com

Asimismo, algunos chefs ya han logrado hacer figuras con una masa llamada wonton que transforman en figuras como si de papel se tratase:

Origami comestible. Fuente: https://img.vixdata.io

Incluso un grupo de científicos del Georgia Institute of Technology de EEUU ha descubierto que plegar y desplegar origamis, puede generar energía eléctrica y hasta la NASA está llevando a cabo un proyecto para diseñar paneles solares y naves espaciales basadas en este arte, que permitiría la creación aparatos enormes y resistentes, pero a la vez muy ligeros.

Y, por supuesto, la arquitectura y el diseño también han sucumbido a este arte. Así, podemos encontrar numerosos ejemplos de edificios contemporáneos inspirados en el origami, como  los que muestran las fotos a continuación:

En España,  tenemos algunos ejemplos de arquitectura inspirada también en esta técnica, como el Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, en Bilbao y el Recinto Ferial de Cuenca.

Y en cuanto al deporte, el diseñador Anton Willis es el creador del Oru Kayak tras estudiar la técnica del origami y después de 22 prototipos. Está hecho de una lámina de polipropileno de doble capa, que es posible plegar casi infinitamente sin que pierda sus propiedades.

 

Y, como última curiosidad, decir que el único museo dedicado a este arte en Europa y el más importante del mundo está en España. Se trata de la Escuela Museo Origami de Zaragoza (EMOZ), ciudad donde se sabe que ya en 1944 existían tertulias de plegadores de papel en cafés. A partir de 1978, el Grupo Zaragozano de Papiroflexia empezó a llevar a cabo actividades como los festivales de aviones en la década o la ofrenda del manto de papel a la Virgen del Pilar.

Beneficios constatados de practicar el origami

 

Psicológicamente,  aparte del placer que como afición pueda generar, la práctica de este arte ayuda a aliviar la ansiedad, la depresión, la hiperactividad o el estrés, a desarrollar las destrezas motoras y a mejorar la concentración, la autoestima, la creatividad, la paciencia o la memoria. Físicamente, se utiliza en terapias como rehabilitación de lesiones, en artritis o tras un derrame cerebral.

 

Algunas páginas web para principiantes:

https://comohacerorigami.net/

https://paperboogie.com/tutoriales-origami-para-iniciarse/

https://archzine.es/manualidades/origami-facil-ideas-originales-y-divertidas-con-tutoriales/

 

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Scroll Up