Dinastías reales: Los Trastámara

La Casa de Trastámara, fundada por Enrique II de Castilla, reinó en ella desde 1369, extendiéndose a Aragón en 1412 y a Nápoles en 1458, hasta su extinción en 1555. Incluso gobernó durante un breve periodo en Navarra desde 1425 a 1479. Repasemos un poco todo esto.

La Casa de Trastámara era una rama menor de la Casa de Borgoña, a la que acabarían sustituyendo, y debe su nombre al Condado de Trastámara, situado en el noroeste de Galicia y activo desde el siglo XI.

Alfonso XI de Castilla le concedió el condado a uno de sus hijos ilegítimos y favoritos, Enrique, que años más tarde se enfrentó con su hermanastro, Pedro I, en la famosa guerra civil entre hermanos, que ganó con la ayuda del mercenario francés Dugesclín.

Retrato de Fernando De Arvizu y Galarraga (1998) La colección de retratos de reyes del Ayuntamiento de León, Ayuntamiento de León

Enrique, que subió al trono como Enrique II, el de las Mercedes (1367-1379), tuvo que guerrear contra fuerzas extranjeras y nacionales, negociar y pactar mucho con sus nobles para mantenerse en el trono. Lo sucedió su hijo Juan I (1379-1390) que tuvo bastantes problemas con Portugal y creó el título de Príncipe de Asturias. Con Enrique III, el Doliente (1390-1406) se comenzó a colonizar las Islas Canarias y se continuó con la conquista de Granada, donde murió. Juan II (1406-1545) heredó el trono con dos años, durante su minoría de edad se produjo el Compromiso de Caspe, que puso a su tío, Fernando de Antequera, en el trono de Aragón. Fue víctima de las confabulaciones de sus primos, los Infantes de Aragón y gracias a Álvaro de Luna pudo derrotarlos al final, pero esto supuso numerosos problemas con el reino de Aragón. Con Enrique IV, el Impotente (1454-1474) continuaron las rencillas con Aragón y le estalló una guerra civil en la cara por culpa de los problemas sucesorios. La nobleza, en un juego de poder, no quiso aceptar a su hija Juana como heredera, llegando a intentar despojar al rey de su título en la llamada Farsa de Huelva, donde coronaron a su hermano Alfonso, que poco duró, pero el conflicto no se resolvió y entró en juego su hermana Isabel.

La muerte de Enrique IV trajo consigo una nueva guerra, entre los partidarios de Juana, llamada la Beltraneja por sus enemigos, e Isabel que ganó la guerra y se coronaría como Isabel I, la Católica (1474-1504) que junto a su marido, Fernando de Aragón, llevaría al reino de Castilla a su apogeo, suya es la Conquista de Granada y el descubrimiento de América. Castilla se convirtió a partir de este momento en el socio mayoritario (más población, más territorio, más poder) en su unión con Aragón. La sucedió su hija Juana I, la Loca (1504-1555), pero fue apartada del poder tanto por su marido, Felipe I el Hermoso, y su padre Fernando el Católico, se pasaría casi toda su vida encerrada en el castillo de Tordesillas hasta su muerte, siendo la última heredera Trastámara, su hijo Carlos iniciaría la nueva dinastía de los Austrias.

Isabel y Fernando, los Reyes Católicos

Pero volvamos un poco atrás, en 1412, tras el Compromiso de Caspe, se decidió, con un poquito de presión militar castellana, que el nuevo rey sería Fernando de Antequera, que reinó como Fernando I de Aragón (1412-1416), emparentando a las casas reales castellana y aragonesa. Lo sucedió su hijo Alfonso V, el Magnánimo (1416-1458) que ayudó a sus hermanos, los Infantes de Aragón, en sus correrías castellanas, pero sobre todo se centró en la expansión mediterránea, dejando en Aragón a su mujer como regente, tomaría Sicilia, Cerdeña y Nápoles. Fue sucedido en Aragón por su hermano Juan II, el Grande o Sin fe, dependiendo a quien le preguntes (1458-1479), Juan II es uno de los reyes más importantes de su periodo, como uno de los Infantes de Aragón, participó en los eventos castellanos, en 1425 fue nombrado rey consorte de Navarra por su matrimonio con Blanca I de Navarra, por lo que los Trastámara reinaron aquí también mientras él vivió, pero sus continuas peleas con su hijo, Carlos de Viana, provocaron la Guerra Civil navarra. Una vez heredado Aragón, estalló la Guerra Civil catalana por un nuevo enfrentamiento con su hijo y su posterior muerte en extrañas circunstancias. Tras arreglar todos sus problemas internos, que no fueron pocos, murió de viejo y entregó Navarra a su hija Leonor, que inauguró una nueva dinastía, y Aragón a su hijo Fernando.

Juan II por Felipe Ariosto, cuadro de la colección sobre los reyes de Aragón en el Museo del Prado

Fernando II el Católico (1479-1516) se casó en 1469 con su prima Isabel de Castilla, formando un tándem que funcionaría como una máquina. Ya los dos como reyes, ayudó a Isabel con sus conquistas, pero él, sobre todo, se dedicó a la política exterior, donde mejoró su posición en el Mediterráneo, tanto en Italia, tomando Nápoles a su primo, como en la costa africana. Muerta Isabel en 1504, se dedicó a meter mano en la política castellana, apartando a su hija Juana del trono. Ya bastante mayor se casó con una jovencísima princesa, Germana de Foix,  si el hijo de ambos no hubiese muerto al poco de nacer las coronas castellana y aragonesa no se hubiesen unido, tras esto, dejo todo a su nieto Carlos de Austria.

Por último queda el Reino de Nápoles conquistado por Alfonso V de Aragón, que se lo dejó a su hijo ilegítimo, Fernando I de Nápoles y Sicilia (1396-1458), casi todo su reinado lo pasó sofocando revueltas internas apoyadas por Francia. Peor lo pasaría su hijo Alfonso II, el Guercho (1494-1495) que sólo duró un año por los continuos ataques franceses, abdicando en su hijo y muriendo al poco tiempo. Fernando II (1495-1496) se dedicó a combatir con los franceses, pero murió solo un año después sin descendencia. El trono pasó a su tío Federico I (1496-1501), hijo de Fernando I, que fue depuesto tras la traición de su primo Fernando el Católico, que se repartió el reino con Francia, para convertirse en su rey en 1504 hasta su muerte, pasando la corona a su nieto Carlos I.

Con el ascenso de Carlos I en todos los reinos que pertenecieron a los Trastámara se extinguió esta casa real para siempre.

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