Dinastías reales: Los Grimaldi, gobernando Mónaco desde 1297

La dinastía Grimaldi lleva más de 700 años al frente del gobierno de Mónaco. Los Grimaldi empezaron como una influyente familia noble genovesa para acabar poseyendo su pequeño pero rico país.

La familia Grimaldi desciende de Grimaldo Canella, un noble genovés nacido en 1110.

Grimaldo fue un político y militar de gran renombre en la República de Génova,  llegando a ser Cónsul en varias ocasiones.

Tuvo varios hijos, entre los destaca Oberto Grimaldi, el primero con ese apellido.

Símbolo heráldico de los Grimaldi. https://commons.wikimedia.org/

Los Grimaldi se hicieron poco a poco con el poder de la Génova.  Pero las intrigas internas y externas de la época les pasaron factura.

En 1271, en medio de los continuos conflictos entre Güelfos y Gibelinos que azotaba a Italia, los Grimaldi fueron expulsados de la ciudad tras una derrota militar.

Para recuperarse, se aliaron con Carlos de Anjou, rey de Nápoles, pero la guerra estaba enquistada en Génova y al final el papa, en 1276, tuvo que intervenir para conseguir la paz.

Algunos Grimaldi volvieron a la ciudad, pero muchos decidieron fortificarse en sus castillos a la espera de mejores oportunidades.

Las rencillas y las batallas continuaron pronto entre las familias nobiliarias genovesas y en 1299, los Grimaldi expulsaron del poder a la familia rival de los Spínola.

Durante esos años empezó a tomar importancia, por su posición estratégica, el castillo situado en Mónaco, dentro de las fronteras de la república genovesa.

Por esa época, muchos Grimaldi se habían instalado en diferentes feudos a lo largo de la Costa Azul y Cerdeña.

Sería desde ahí donde, en 1295, Francisco Grimaldi lanzó un ataque sorpresa para tomar Mónaco. La historia la tenéis aquí.

Estatua de Francisco Grimaldi en Mónaco. https://commons.wikimedia.org/

Con la Roca de Mónaco bajo su control, Francisco Grimaldi y sus descendientes tuvieron que pasar muchas pruebas para mantenerse en el poder.

Rainiero I, primo de Francisco, fue su sucesor, pero perdió el control de la roca en 1301, ya que Génova recuperó el feudo. No sería hasta 1331, cuando Carlos I Grimaldi, considerado el fundador de la familia Grimaldi de Mónaco, recuperó el control de la zona y fue nombrado el primer Señor de Mónaco.

Durante los siguientes años, hasta 1419, los Grimaldi, muy unidos a Francia, en la que lucharon como soldados y generales, perdieron y recuperaron Mónaco de manos genovesas en diferentes ocasiones.

En 1506 se lanzó un ataque desde Génova para retomar el control de Mónaco, Luciano I Grimaldi sería el encargado de defenderla. Gracias a la ayuda de Francia, con quien tenía un acuerdo de vasallaje desde 1409, y a las buenas defensas del lugar, con sólo 600 hombres pudieron expulsar al ejército genovés de 12000 soldados.

Luciano Grimaldi intentó librarse del control francés, pero fue encarcelado, más tarde consiguió liberarse gracias a la ayuda del papa Julio II, para acabar asesinado poco tiempo después. Su sucesor, Agustín Grimaldi, consiguió zafarse de los franceses firmando un nuevo protectorado en 1512 con el rey más poderoso de la época, Carlos I de España.

Honorato II Grimaldi cambió en 1612 el título de Señor de Mónaco por el de Príncipe soberano, título que llevarían todos sus descendientes hasta la actualidad.

Honorato II de Mónaco, primer Príncipe Soberano. https://commons.wikimedia.org/

Los cambios en política exterior atrajeron de nuevo a Mónaco a la esfera de influencia de Francia, que pasó a ser su protector a partir de 1641.

En 1731 subió al trono la única Princesa soberana, Luisa Hipólita Grimaldi, pero falleció ese mismo año tras sólo 10 meses de gobierno, siendo sucedida por su hijo Honorato III.

Por eso, en 1793, en plena Revolución, los franceses derrocaron a Honorato III Grimaldi.

Sería su hijo, Honorato IV, el que recuperaría el trono tras la caída de Napoleón, quedando bajo la protección del rey Víctor Manuel I de Cerdeña, como parte de los tratados del Congreso de Viena de 1815.

Con Carlos III Grimaldi el pequeño país empezó a modernizarse, pactó con Francia unas mejores condiciones aduaneras y en 1869 pactó la independencia de facto con Francia. En 1858, aprovechando que su padre, Florestán I, había legalizado el juego, mandó construir el famosísimo Casino de Mónaco.

Su hijo, Alberto I, fue el primer príncipe que otorgó una constitución a Mónaco, aunque preservaba sus poderes, en 1911. Ese mismo año apoyó la creación del Rally de Montecarlo, otro de los grandes iconos de Mónaco.

Cartel del primer Rally de Montecarlo en 1911. https://commons.wikimedia.org/

Pero durante el siglo XX los Grimaldi pasaron algunos de sus peores momentos.

Luis II subió al trono en 1922, pero no tuvo hijos legítimos, situación muy preocupante, ya que uno de los acuerdos con Francia era que Mónaco mantendría su independencia mientras existiera un heredero Grimaldi. Para solucionarlo tuvo que legitimar a Carlota, fruto de su relación con su amante, Marie Louvet.

Carlota sería princesa heredera hasta 1944, cuando cedió sus derechos a su hijo, Rainiero, que en 1949 accedió al trono como Rainiero III.

Rainiero tuvo que servir en las fuerzas francesas durante la Segunda Guerra Mundial para expiar la germanofilia de su abuelo, ya que Francia veía a Mónaco como un estado colaborador con los nazis.

La familia Grimaldi en 1966. https://commons.wikimedia.org/

Tras eso se casó con la actriz Grace Kelly, con la que tuvo a sus famosísimos hijos, Carolina, Estefanía y Alberto, que lo sucedió en 2005 como Alberto II.

Rainiero no lo tuvo fácil, el país estaba en la ruina económica y política. Se promulgó una nueva constitución en 1962 y se creó un nuevo plan para convertir al país en un destino de lujo, mientras se firmaron nuevos pactos con Francia. Gracias a todo esto, Mónaco es hoy el lujoso país para millonarios que todos conocemos.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Scroll Up