Cuando los escoceses de Robert Bruce casi conquistan Irlanda

Robert I Bruce, eclipsado por la figura de William Wallace, fue, tras numerosas vicisitudes, Rey de Escocia, luchó toda su vida para mantener su posición contra las invasiones del rey inglés Eduardo I, y una vez que pudo pasar a la iniciativa, no sólo intentó recuperar terreno a los ingleses, sino que intentó liberar Irlanda de sus manos.

En 1315, Robert I Bruce, o Roberto I de Escocia, mantenía una guerra desde hacía años con los ingleses, atrás quedaban los años de William Wallace, de sus continuos cambios de bando y los asesinatos para llegar a ser rey, ahora de él dependía que Inglaterra no tomara el resto de Escocia. La situación mejoró tras la muerte de Eduardo I en 1307, ya que su hijo, Eduardo II, no era un rival tan formidable. En una situación de relativo empate, Robert decidió abrir un segundo frente en Irlanda, y le encomendó la misión a su hermano Edward.

Estatua de Robert Bruce en Bannockburn, Escocia
Estatua de Robert Bruce en Bannockburn, Escocia

Irlanda llevaba bajo el yugo inglés desde hacía más de un siglo, cuando gran cantidad de caballeros anglonormandos conquistaron el país y se instalaron por la fuerza. Irlanda era un país dividido, no solo territorialmente, ya que los ingleses no tenían el control total del país, sino por el hecho de que los angloirlandeses descendientes de los primeros conquistadores no se mezclaban con los nativos, a los que repudiaban y trataban poco mejor que animales, incluso las leyes locales y la propia iglesia no daban mucha importancia al asesinato de un irlandés.

En estas circunstancias, al enterarse de lo que Robert Bruce quería hacer, uno de los pequeños reyes irlandeses, Domhnall mac Briain O’Néill, junto con otros señores locales, apoyaron la invasión escocesa. El principal motivo era el hecho de que irlandeses y escoceses se consideraban familia, ya que siglos atrás fueron los irlandeses los que conquistaron y se quedaron en Escocia, siendo los actuales escoceses descendientes de estos hombres, además, muchos clanes familiares tenían ramificaciones a los dos lados del canal que separa las islas. Con la ayuda de los Bruce, pensaban liberar su país de su enemigo común, los ingleses. Aunque no todas las familias nobles irlandesas estuvieron de acuerdo y algunas se aliaron con los ingleses.

El 26 de mayo de 1315, Edward Bruce llegó a Larne, el puerto irlandés más cercano a Escocia, al frente de unos 6000 hombres. O’Neill y los suyos se reunieron con Edward Bruce y lo nombraron Rey de Irlanda. Bruce consiguió dominar la zona del Ulster y marchó hacia el sur, consiguiendo algunas victorias y desestabilizando completamente a sus enemigos angloirlandeses, que solo pudieron retirarse en medio de conflictos internos y derrotas contra los escoceses e irlandeses. Mientras el rey Eduardo II no era capaz de tomar una decisión, el noble angloirlandés más importante, Roger Mortimer, le presentó batalla a Bruce en diciembre en Kells, pero fue derrotado y marchó a Inglaterra a intentar conseguir más tropas. Mientras tanto, Bruce y los suyos se asentaron en sus recientes conquistas para pasar el invierno.

Eduardo II de Inglaterra siendo coronado
Eduardo II de Inglaterra siendo coronado

Los años siguiente, 1316 y 1317, significaron un estancamiento en la guerra, y lo que es más importante, el comienzo de una enorme hambruna que lo cambiaría todo. En toda Europa, las cosechas de los años 1315 a 1317 fueron muy escasas debido a grandes heladas, y en Irlanda, un país ya de por si pobre y atrasado, envuelto en una guerra, las consecuencias fueron terribles. Las batallas continuaron, con victorias para los dos lados, pero cada vez había menos suministros y los dos bandos estaban extenuados por el hambre. Bruce empezó a ganarse la enemistad de los irlandeses al verse obligado a hacer grandes saqueos por la isla para dar de comer a sus tropas.

En 1318 la situación mejoró y las cosechas aumentaron, pudiendo enviar suministros a la isla, pero los ingleses fueron más rápidos, y en junio, se presentaron con un ejército de 20000 hombres al frente de John de Bermingham, Conde de Louth. Edward Bruce, demasiado ansioso, no esperó a sus refuerzos y marchó a su encuentro en clara inferioridad numérica. El 14 de octubre, en Faughart, tuvo lugar la batalla decisiva. Parece que el planteamiento de Bruce fue desastroso y los escoceses e irlandeses fueron aplastadosEdward Bruce murió en la batalla, siendo decapitado para enviar su cabeza a Eduardo II.

Tumba de Edward Bruce en Faughart
Tumba de Edward Bruce en Faughart

La muerte de Bruce no fue muy llorada, ya que su paso dejó a Irlanda destruida. Y así se acabó el intento de conseguir liberar Irlanda. En el otro frente a Robert Bruce le iría mejor, ya que consiguió estabilizar la frontera, gracias a ellos Escocia se mantuvo independiente de Inglaterra durante muchos años.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Scroll Up