Científicas en la sombra: Hipatia de Alejandría

Hipatia o Hipatia de Alejandría está considerada la primera mujer matemática, ya que tenemos documentación detallada de cuáles y como eran sus estudios.

Nacida en Alejandría, diócesis romana de Egipto, a mediados del siglo IV, en 370, según algunas referencias, y en 355, según otras. Pero dado que su discípulo Sinesio de Cirene (obispo de Ptolemaida entre 409 y 413), nació en torno a 375, esta última fecha parece la más correcta. Hija del famoso astrónomo y matemático de la época, Teón, él le transmitió sus conocimientos y las ganas por descubrir lo desconocido.

La Escuela de Hipatia.

Sinesio deja escrito la devoción que tenía por ella y la que despertó en sus discípulos: «madre, hermana y profesora, además de benefactora y todo cuanto sea honrado tanto de nombre como de hecho»

Se dedicó a la enseñanza, centrándose en las obras de Platón y Aristóteles y su casa se convierte en un centro de enseñanza al cual llegan alumnos de todo el mundo. Entre sus alumnos se encontraban los hombres más importantes de la época o que en un futuro llegarían a ocupar cargos importantes. De todas formas lo que cabe destacar de ellos que fueron un grupo muy unido de aristócratas paganos y cristianos.

Gracias a los escritos de varios de sus alumnos sabemos que desarrolló un planisferio celeste y un hidroscopio para pesar los líquidos. A lo largo de toda su vida mantuvo su tesis heliocentrista, que distaba mucho de lo supuesto en la época. Se cree que sus teorías tuvieron influencia directa en la Revolución Copérnicana, uno de los momentos cruciales en el desarrollo del heliocentrismo.

Rachel Weisz interpretando a Hipatia en la película de Ágora de Alejandro Amenábar.

Muerte.

Cuando Cirilo fue elegido obispo de Alejandría en el año 412 la situación de la ciudad cambió radicalmente. Parte de los cristianos comenzaron a cuestionar la racionalidad y no aceptaban otras religiones, llegando a “purificarlos” mediante la violencia.

Así la figura de Hipatia se convirtió en algo peligroso, una poderosa mujer y una científica racional… Con esto comenzó una campaña de desprestigio hacia ella; era una bruja, practicaba magia negra, etc. Todas estas difamaciones lo único que consiguieron fue crispar aún más el ambiente además de que ella jamás dio muestras de arrepentimiento o miedo, siguió ejerciendo y enseñando en medio del creciente odio.

Y así, un día, un grupo de fanáticos cristianos sacaron del carruaje a Hipatia, la desnudaron y mataron de una forma terrible, quemando al final sus restos a las afueras de la ciudad.

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