Carlos VI de Francia, el loco bien amado

Carlos VI fue rey de Francia durante 42 años, pero pocos de ellos gobernó por sí mismo.

Carlos de Valois nació en 1368, fue el quinto hijo del rey Carlos V de Francia y de la noble Juana de Borbón.

Todos sus hermanos mayores murieron de niños y su padre, tras pararse toda la vida luchando contra los ingleses en la Guerra de los Cien Años, murió con 42 años en 1380, dejando a un joven Carlos como rey.

Fue coronado rey de Francia con sólo 11 años y de su regencia se encargaron su tío, Felipe II el Audaz, duque de Borgoña, Luis de Anjou y Jean I de Berry , sus tíos paternos, y Luis de Borbón, su tío materno. Estos se pasarán los siguientes años luchando por el poder entre ellos.

Carlos VI , rey de Francia.
Detalle de una miniatura del Maestro de los Mazarinos , extraído de los Diálogos de Pierre Salmon , hacia 1411-1413, Bibliothèque de Genève. https://commons.wikimedia.org/

En 1379 estalló el conflicto con Flandes, una revuelta por los impuestos. Los tíos de Carlos lo convencen para ir a la guerra, y este, un joven ávido de aventuras acepta. La expedición salió bien, y tras la Batalla de Roosebeke, los rebeldes capitulan. El que salió más reforzado fue Felipe el Audaz, ya que es él el que pasa a controlar Flandes como un feudo propio.

En 1385 hizo casar a Carlos VI con Isabel de Baviera-Ingolstand.

En 1388 por fin pudo hacerse cargo de su propio gobierno y empezó a reunir a un grupo de fieles y leales consejeros que rivalizaban con los nobles por servir al rey. Estos eran Jean de Montagu, tesorero y gran naestre de Francia, Olivier V de Clisson, un noble bretón que sirvió bajo el mando de Bertrand du Guesclin, y al que sustituyó como condestable de Francia (el segundo al mando en lo militar tras el rey), Bureau de la Rivièrem, chambelán real , Jean Le Mercier, capitán y gran maestre de Francia y Pierre le Bègue de Villaines, general de los ejércitos franceses.

En 1392, en una conjura liderada por Juan V, duque de Bretaña, mandó a Pierre de Craón, un pequeño noble que sobrevivía como confidente e intrigante, a matarlo por ofensas pasadas.

Aunque la conspiración fracasó y Olivier sobrevivió, Carlos se volvió literalmente loco de venganza. Pierre de Craón había escapado a Bretaña por lo que Carlos reunió un ejército para atacar a Juan V y hacer pagar a todos por sus crímenes.

Carlos estaba tan ansioso por llegar que no soportaba el lento avance de sus hombres.

Un día un leproso se acercó al cortejo real gritando al rey que iba a ser traicionado. Aunque los guardias lo echaron, algo debió de prender en la mente del rey. El viaje continuó, pero un paje dejó caer su lanza sobre el casco de otro y el ruido hizo saltar a Carlos como si lo hubiesen atacado, y mientras gritaba que lo estaban traicionando cargó contra sus propios hombres. Tras herir a algunos de sus hombres y matar a cuatro, su guardia personal lo pudo reducir. Carlos cayó en una especie de coma. La expedición de castigo acabó y tuvieron que traer al rey de vuelta.

Carlos VI cerca de la locura de Le Mans, en una miniatura del siglo xv para las Crónicas de Jean Froissart . https://commons.wikimedia.org/

Carlos recuperó la consciencia dos días después, pero la corte empezó a darse cuenta de que el rey tenía un problema grave.

A partir de aquí las crisis aparecerían de vez en cuando. Carlos posiblemente era bipolar y sufrió de una esquizofrenia o algún tipo de delirio paranoide donde se mezclaban periodos dónde estaba bien con otros donde su enfermedad lo incapacitaba.

Para empeorarlo, en 1393, durante un baile, que pasó a la historia como El Baile de los ardientes, Carlos y otros tres hombres se disfrazaron de salvajes para bailar usando tejidos y brea, el problema es que la mezcla era altamente inflamable. Al parecer, el hermano del rey, Luis de Orleans, que llevaba una antorcha en la mano, se acercó demasiado y uno de los hombres empezó a arder y el resto poco después, Carlos se salvó porque la duquesa de Berry lo protegió escondiéndolo debajo de sus faldas. Este episodio afecto negativamente a la ya débil mente del monarca.

El Bal des Ardents, miniatura de 1450-80. https://commons.wikimedia.org/

Durante su convalecencia asumió de nuevo la regencia Felipe II de Borgoña, que despidió al consejo real y ganándose enormes enemigos en su intento de gobernar en solitario, lo que sería el principio de una serie de conflictos entre Francia y Borgoña que duraron todo lo que quedaba de la Guerra de los Cien Años.

Felipe II murió en 1404 y como Carlos seguía sin poder asumir el gobierno, Luis de Orleans, su hermano se disputó el poder con Juan Sin Miedo de Borgoña, el hijo de Felipe II. En 1407, Juan Sin Miedo hizo asesinar a Luis de Orleans, lo que provocó el comienzo de la Guerra civil Armagnac-Borgoña, entre la casa de Valois (los Armagnac), encabezada por el hijo del rey, el delfín Carlos, y la de Borgoña que duraría hasta 1435 y debilitaría muchísimo a Francia.

Mientras todo esto pasaba y Francia se desangraba, Carlos sufría ataques una y otra vez, se contabilizaron más de 50, en algunos de los más graves llegó a sufrir del Síndrome de Ilusión de cristal, en el que pensaba que se iba a romper y tenía que ser llevado a los sitios en un carro lleno de cojines. Otras veces dejaba de reconocer a la gente o se negaba a bañarse.

Aprovechando los conflictos en Francia, Enrique V de Inglaterra decidió en 1415 atacar. La Batalla de Azincourt fue una tremenda derrota francesa, cuyo ejército superaba en número al inglés, y supuso que toda Normandía cayera bajo el control de Enrique V.

La batalla de Azincourt en una miniatura del siglo xv. https://commons.wikimedia.org/

En 1418, Juan Sin Miedo y Enrique V llegaron a una serie de acuerdos y Borgoña, apoyada por Inglaterra, toma todo el norte de Francia.

En 1419, el delfín Carlos consiguió que asesinaran a Juan Sin Miedo durante una reunión entre los dos. Esto provocaría que el hijo de Juan, Felipe el Bueno, firmase una alianza aún mayor con Inglaterra para acabar con Francia, el Tratado de Troyes de 1420.

El tratado no sólo implicaba la alianza de los enemigos de Francia, sino que hicieron firmar a Carlos una serie de capitulaciones, entre las que figuraban que el delfín Carlos era desheredado y el sucesor de Carlos sería el rey inglés, Enrique V, y le daba la mano de su hija Catalina en matrimonio, con quien tendría a  Enrique VI.

Retrato del rey Carlos VII por Jean Fouquet, Museo del Louvre. https://commons.wikimedia.org/

En general los franceses no aceptaron el tratado, ya que todos sabían que su rey no estaba en condiciones de tomar ninguna decisión y menos una tan importante.

Aunque Carlos VI siguió siendo nominalmente rey, no tenía el control ni de su propio ser, con Inglaterra y Borgoña controlando grandes extensiones de terreno y el resto controlado por su hijo Carlos, que actuaba como regente de su padre.

Carlos murió en 1422 sin más pena ni gloria, siendo enterrado en la basílica de Saint-Denis.

Sería su hijo, el futuro Carlos VII, el que recuperaría parte de lo perdido por su padre, gracias a la heroína francesa por excelencia, Juana de Arco.

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