Carlos antes de ser Magno

Carlomagno fue el gran rey medieval europeo. Consiguió crear un gran imperio, pero al principio no lo tuvo fácil.

Carlos fue el hijo mayor de Pipino III el Breve y de Bertrada de Laón. Su padre consiguió arrebatarle el trono al último rey merovingio, Childerico III.

Carlos tenía un hermano pequeño, Carlomán, con el que nunca se llevó del todo bien, ya que ambos se veían como competidores por el trono de su padre.

Pipino afianzó el reino y lo hace prosperar y crecer. Pero en su lecho de muerte tomó la decisión de dividir el reino entre sus dos hijos.

Carlos recibió Neustria, el oeste de Aquitania y  el norte de Austrasia, una especie de media luna alrededor de los territorios de su hermano, que recibió el sur de Austrasia, Septimania, Borgoña, Provenza, Suabia y el este de Aquitania.

División del reino franco entre los dos hermanos

El reparto sintió mal a Carlos, ya que su reino era una larga franja de terreno, y llevaba mucho más tiempo recorrer que el de su hermano. En una corte itinerante como las medievales era muy importante la capacidad de moverse por sus territorios.

Los dos hermanos fueron coronados reyes el mismo día, el 9 de octubre del 768, cada uno en una iglesia de su reino. Desde ese momento empezaron las rivalidades para ver quién era más poderoso.

Bertrada, la madre, intentó poner paz entre ellos, y consiguió que durante un tiempo mantuvieran las tensiones bajas. Aun así, Bertrada sentía predilección por su hijo mayor, Carlos.

Al año siguiente de empezar a gobernar estalló una revuelta en Aquitania, conquistada por Pipino, acaudillada por el duque Hunaldo. Los dos hermanos tenían un pacto de ayuda mutua en casos como este.

Carlos movilizó al ejército y avisó a su hermano, pero este decidió no cumplir su parte del trato y no acudió a su llamada, dejando a Carlos en una situación muy delicada. Carlomán sabía que su hermano lucharía sin él y esperaba que fuera derrotado.

Pero Carlos y sus hombres salieron victoriosos y recuperaron Aquitania, incluso se quedó con la parte que correspondía a su hermano.

Los dos hermanos llegaron a competir por cosas triviales, incluso llamaron a sus dos hijos primogénitos, nacidos con un año de separación, Pipino, en honor de su padre.

Carlomagno, ya como emperador, pintado por Durero

Carlos, gracias a la diplomacia de su madre Bertrada, se alió con Desiderio, rey de los lombardos, un poderoso reino al norte de Italia, y se casó con su hija, Desiderata. De este forma aislada a su hermano por el norte y el sur.

Incluso Bertrada consiguió apaciguar al papa Esteban III, temeroso de la alianza entre francos y lombardos, sus enemigos.

Carlomán intentó aliarse con el papa, pero gracias a Bertrada no lo consiguió. La situación se volvió muy tensa, y Carlomán amenazó con declarar la guerra.

Pero el destino es caprichoso, y en el 771, Carlomán murió repentinamente, parece que de causas naturales, aunque siempre quedó la duda de si su hermano tuvo algo que ver.

Gerberga, la mujer de Carlomán, intentó que los derechos de sus hijos fueran respetados y que el mayor, Pipino, sucediera a su padre. Pero Carlos se hizo enseguida con los territorios de su hermano, unificando de nuevo todo el reino franco.

Gerberga decidió escapar a Lombardía, donde fue recibida y auxiliada por el cuñado de Carlos, Desiderio.

Esto último enfureció a Carlos, que repudió a su esposa y la envió de vuelta con su padre. Poco después se casó con Hildegarda, una noble franca, que le dio muchos hijos.

Desiderio intentó que el papa, Adriano I, legitimara a los hijos de Carlomán, pero este se negó, por lo que Desiderio decidió atacarlo. El papa pidió ayuda a Carlos, que marchó contra los lombardos en el 773.

Tumba de Carlomán y Gerberga

Los francos fueron ganando terreno hasta que los arrinconaron en Pavía, a la que pusieron bajo asedio. Pavía cayó al año siguiente, y Carlos se coronó rey de los lombardos, enviando a Desiderio a una abadía, donde pasó el resto de su vida.

De Gerberga y sus hijos poco más se supo, aunque es probable que Carlos hiciera lo mismo que con Desiderio y los encerrara en algún convento para siempre.

Ahora Carlos era el único rey, pero no pararía hasta crear un imperio y él pasar a la historia como Carlomagno.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Scroll Up