Basilio II, el gran emperador bizantino

Basilio II fue uno de los más grandes emperadores que se sentaron en el trono de Constantinopla, sus victorias provocaron que el debilitado Imperio Bizantino volviera a resurgir y alcanzara una nueva edad dorada.

Basilio, nacido en el 958, siendo hijo del emperador Romano II y la reina Teófano. A pesar de eso, tras la pronta muerte de su padre en el 963, tuvo que esperar hasta el 976 para conseguir acceder al trono, mientras tanto destacó como un militar muy capaz.

Una vez en el trono se dedicó a reprimir las revueltas internas de grandes señores que habían provocado las malas administraciones anteriores. Se alió con los rusos de Kiev, que le dieron muchas tropas y consiguiendo su cristianización y conformando el inicio de la Guardia Varega.

Basilio II, muy inteligente, se centró en dos cosas fundamentales, el ejército y la agricultura, sus soldados lo adoraban, incluso comía lo mismo que ellos cuando estaban de campaña y mimó especialmente a los agricultores, consiguiendo grandes cosechas para alimentar a su vez a su ejército.

Copia de una miniatura de Basilio II

Con el interior pacificado se lanzó a la guerra contra los árabes, que habían tomado ciudades como Alepo o Antioquía, derrotándolos en varias ocasiones y tomando una buena parte de Siria.

Pero no sólo en el este había perdido el Imperio territorio, sino también en el oeste, sobre todo a manos de los búlgaros, que se convertirían en su gran enemigo.

En el 986 intentó tomar Sofía con un gran ejército pero fue duramente derrotado, quedando su prestigio muy tocado, tuvo que esperar años para poder vengarse.

Durante esos años, Samuel, el zar de Bulgaria había extendido el reino desde el Danubio hasta Atenas, todo a expensas de los bizantinos. Y Basilio II se hartó de ser siempre el que llevaba y decidió que era la hora de las tortas.

El Imperio búlgaro en esa época

En el año 1002 empezó la guerra de nuevo. Basilio tenía más tropas, pero Samuel era lo suficientemente listo para evitar el conflicto directo y dedicarse a pequeñas batallas mientras los Balcanes eran arrasados, pero en 1014 Basilio por fin tuvo a su presa donde quería.

Tras un largo asedio, y aprovechando que Samuel estaba en otro frente, infligió una durísima derrota a los búlgaros en la Batalla de Kleidion, acabando con la mayor parte de su ejército. Y, según parece aunque no está del todo claro, de momento es más leyenda que realidad, Basilio quiso vengarse de los búlgaros por tantos años de guerra, dividió a los prisioneros de la batalla, unos 14000, en grupos de 100, cegando a 99 de ellos y dejando al último tuerto para que los guiara, para mandarlos de vuelta junto al zar búlgaro, este, al verlos, le dio un ataque y murió de la impresión, menuda jugada maestra de Basilio…

Bulgaria, y Serbia de regalo, cayeron cuatro años después, mientras tanto, apoyado por los rusos, los bizantinos también tomaron Crimea y Armenia. Incluso recuperó territorios en Italia. Basilio II había recuperado la mayor parte del territorio perdido en los últimos 300 años y había devuelto el esplendor al Imperio.

Basilio II murió en el 1025 cuando planeaba más conquistas. Fue enterrado con todos los honores, por algo es uno de los últimos grandes emperadores bizantinos.

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