Andrónico I Comneno: militar, político, amante, bandido y emperador (II)

Tras una vida plagada de todo tipo de aventuras, a Andrónico sólo le quedaba una cosa que conseguir, convertirse en el más poderoso de todos en el Imperio Bizantino, y tras la muerte de su primo y enemigo, el emperador Manuel I, el trono imperial se le puso a tiro.

La emperatriz María se hizo con el control de la regencia mientras su hijo era menor. Gobernando en solitario apoyándose sólo en Alejo Comneno, sobrino de Manuel I y ahora su amante.

Esto provocó un gran escándalo entre la sociedad bizantina, y sobre todo, entre el resto de la familia Comneno.

En 1182, Andrónico y María, una hija de Manuel I de su primer matrimonio, junto a otros familiares y nobles, planearon un golpe de Estado apoyándose en la inestabilidad y una latinofobia creciente, ya que la reina era normanda-latina, pero este fracasó, quedando todo en una especie de empate donde nadie ganó y todos fueron perdonados.

Mientras la regente estaba ocupada en una pésima gestión de las fronteras que supuso la pérdida de importantes territorios, Andrónico se convirtió en el líder de la oposición, ganando fuerza y aliados poco a poco.

Cuando estuvo preparado marchó sin oposición desde Paflagonia, ganando tropas y adeptos por el camino. Cuando estaba cerca de la capital, la Guardia Varega, la guardia personal del emperador formada por guerreros nórdicos, se pasó a su lado, deteniendo a Alejo y cegándolo. Esto provocó una sangrienta revuelta popular de tintes xenófobos. El populacho atacó a todo occidental que vivía en Constantinopla, matando a miles de ellos.

Mapa de Constantinopla. Los sectores latinos están indicados con sus nombres en color púrpura. https://commons.wikimedia.org/

La llamada Masacre de los Latinos fue un episodio de extrema violencia donde pudieron morir unos sesenta mil extranjeros, sobre todo italianos, que vivían en Constantinopla y que dominaban, y ahí estuvo uno de los problemas, el comercio del imperio. Además no hay que olvidar los desmanes de los ejércitos cruzados que pasaron por Constantinopla. Esto unido a la política prooccidental de Manuel I y el hecho de que su mujer fuese también extranjera. Todo esto se convirtió en una tormenta perfecta cuando el populacho y el campesinado, ahogados en impuestos, vieran a estos extranjeros, que vivían mucho mejor que ellos, como los responsables de todos sus males.

La regente María fue confinada en palacio y las puertas de la ciudad se abrieron pasa Andrónico.

Pero Andrónico no usurpó el trono, sino que se convirtió en el nuevo regente del joven Alejo II, el que lo había salvado de una madre extranjera que nadie quería en el poder.

Se revistió de un aura de gran salvador de la nación mientras acababa con sus últimos rivales.

Sólo quedaba la emperatriz viuda María, encerrada en un convento. Andrónico la hizo procesar en un juicio completamente falso y amañado. Aun así, obligó a su hijo a condenarla a muerte.

Tras desmontar algunas conjuras contra él y con el terreno completamente allanado, se hizo nombrar co-emperador en septiembre de 1183 con la excusa de proteger mejor los intereses de su sobrino.

Alejo II en el Codex Mutinensis 122. https://commons.wikimedia.org

Pero Alejo II fue asesinado por su orden sólo dos meses después, nadie osó expresar una queja y Andrónico I Comneno comenzó su reinado.

Andrónico contaba con el apoyo enfervorizado de la plebe bizantina y comenzó una serie de medidas para limitar el poder de la alta nobleza y de los comerciantes occidentales.

También comenzó a solucionar los problemas de política exterior. Luchó y derrotó a los búlgaros, que habían devastado la frontera occidental y consiguió la paz con Venecia, resentida por la matanza de occidentales de 1182.

Volvió a establecer relaciones con el papa de Roma e incluso se alió con los trucos selyúcidas de Saladino.

Tuvo que sofocar una rebelión en 1183, y lo hizo con dureza y crueldad.

Andrónico era violento y esto se traduce incluso en su forma de administrar y de hacer política, a pesar de ello consiguió mejorar la administración interna, castigando con crueldad la corrupción y consiguiendo mejorar la vida del campesinado que tanto lo idolatraba. A cambio se enemistó aún más con la nobleza y con su familia, la más noble y poderosa de todas.

Las conspiraciones se sucedían y Andrónico era cada vez más violento para sofocarlas, lo que provocaba más conspiraciones y enemigos. Al final se instaló un gobierno de terror que dejó al imperio a punto de la guerra civil.

Poco a poco, ante los desmanes de Andrónico, el pueblo lo fue abandonando, acabando con su prestigio.

Las desgracias no pararon de sucederle al, hasta ahora, afortunado Andrónico.

En 1185 el gobernador de Chipre, Isaac Comneno, se sublevó y declaró la independencia de la isla. Andrónico, sin una flota capaz de luchar con la chipriota, sólo pudo ver cómo se perdía una de las provincias más ricas.

Ese mismo año, el gobernador normando de Sicilia, Guillermo II el Bueno, conociendo la debilidad bizantina, preparó un gran ejército para conquistar todo lo que pudiera y de paso vengarse de la Masacre de latinos que llevó a Andrónico al poder.

Guillermo II devastó los Balcanes y Grecia, vengando atrozmente la matanza con otra matanza de griegos.

Andrónico hizo llamar a todas las tropas que pudo para defenderse del avance normando, que ahora marchaba directamente contra Constantinopla, pero era un ejército sin liderazgo, Andrónico ya no se fiaba de nadie y muchos gobernadores y generales preferían rendirse ante el enemigo que seguir sirviéndolo a él.

Andrónico perdió completamente los papeles cuando al parecer un oráculo dijo que alguien cuyo nombre empezara por “Is” iba a ser su perdición en cuestión de días.

Se buscó por toda la ciudad hasta encontrar a Isaac Ángelo, un pequeño noble emparentado con los Comneno, que no tenía ningún tipo de poder.

Isaac Angelo en el Codex Mutinensis 122. https://commons.wikimedia.org

Andrónico envió a sus sicarios a matarlo, pero Isaac se defendió y escapó, refugiándose en Santa Sofía pidiendo asilo y perdón.

Poco a poco se empezó a congregar allí mucha gente, entre ellos todos los contrarios al régimen de Andrónico.

Isaac Ángelo, al ser familia lejana de los Comneno era perfectamente elegible para emperador y Andrónico creó a su destructor y sucesor al buscar enemigos donde no los había.

Al día siguiente, en Santa Sofía, el pueblo y los agraviados por Andrónico declararon a Isaac Ángelo emperador.

Andrónico, sin aliados, se atrincheró en el palacio mientras intentaba buscar la paz de forma apresurada prometiendo todo lo posible, pero fue en vano.

Un motín popular estalló y asaltaron el palacio con Issac Ángelo a la cabeza.

Andrónico escapó pero fue capturado en Crimea y llevado encadenado ante el nuevo emperador.

Esta vez las súplicas no le valieron de nada, demasiada crueldad y muertes había provocado. Issac Ángelo lo condenó a muerte.

La Humillación de Andrónico de Jean Colombe en sus Passages d’Outremer

Fue paseado por las calles de Constantinopla mientras la gente le pegaba y le lanzaba cosas, después fue llevado al Hipódromo, donde se le cortó las manos y se le arrancó un ojo y los dientes para ser colgado por los pies para ser apaleado. Cuentan que Andrónico no soltó ni un quejido hasta que por fin alguien lo remató. (foto de portada)

Isaac Ángelo ordenó que no se enterrase su cuerpo.

Él fue el último de la dinastía Comneno que llevaba 100 años en el poder, su crueldad tapó su buen hacer en la administración y sus antiguas aventuras y amoríos que tanto habían cautivado a la gente de su época.

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