José Fernando de Baviera, el príncipe que lo hubiese cambiado todo

José Fernando, nacido en Viena en 1692 y muerto sólo 7 años más tarde, en 1699, pero la muerte de este joven Príncipe elector de Baviera desencadenaría la Guerra de Sucesión Española.

José Fernando era hijo de duque-elector Maximiliano II Emanuel de Baviera, descendiente de Enrique IV de Francia y de Felipe II de España y de la archiduquesa María Antonia de Austria, hija de Leopoldo I, emperador del Sacro Imperio y de Margarita Teresa de Austria, hija de Felipe IV de España. Así que el niño reunía en su persona la capacidad de gobernar en un montón de sitios por Europa.

Su madre murió poco después del parto, su padre ejercía de gobernador en los Países Bajos, así que fue criado por su abuelo Leopoldo I y su tercera esposa, Leonor de Neoburgo, que esperaban un gran futuro para él.

La hermana de Leonor, Mariana de Neoburgo, estaba casada con Carlos II de España, tío abuelo del joven José Fernando. Tanto a Leopoldo como su cuñada Mariana, les sentó muy mal el nacimiento del joven príncipe, ya que Leopoldo quería para la sucesión a su hijo, el archiduque Carlos y Mariana lo veía como su principal opositor a un supuesto (y prácticamente imposible) hijo suyo.

 Mariana de Neoburgo Mariana de Neoburgo por Robert Gabriel Gence

Frente a ellos se encontraba Mariana de Austria, madre de Carlos II y bisabuela de José Fernando por vía materna, que tenía muchísimas esperanzas en el joven José Fernando y buscaba que fuese nombrado sucesor del trono español.

El enfrentamiento entre las dos Marianas, suegra y nuera, duró años, una y otra vez intentaron desacreditarse y acabar políticamente una con la otra, pero Mariana de Neoburgo fue perdiendo poder ante unos ataques menos disimulados que los de Mariana de Austria, pero esta, mucho mayor que su rival, muere en 1696, pero se fue a la tumba con una gran victoria, ya que consiguió que Carlos II asegurase a José Fernando como su heredero universal.

 Carlos II Carlos II por Juan Carreño de Miranda

Carlos II cada vez estaba más enfermo y las posiciones se polarizaron, el bando de Mariana de Neoburgo perdía más poder, prácticamente toda la Corte, estaba de acuerdo con la sucesión de José Fernando, encabezados por el cardenal Portocarrero, quien sería el regente hasta la mayoría de edad de José Fernando.

La situación quedó estancada, por un lado Mariana y sus intentos de traer al archiduque Carlos, y Portocarrero buscaba la paz con Francia y mantener el status quo, además, José Fernando era el heredero perfecto por algo más, no era ni Austria ni Borbón, por lo que las dos grandes potencias, el Imperio Austriaco y Francia, no pondrían demasiadas trabas.

En 1698 el testamento de Carlos II se ratificó, lo que provocó movimiento de tropas por los dos bandos y que el padre de José Fernando lo llamara a Flandes para tenerlo con él y ayudarlo si Carlos II moría pronto.

 Mariana de Austria Mariana de Austria por Claudio Coello

Pero toda esta planificación se fue literalmente a la mierda el 3 de febrero de 1699, cuando todo el mundo esperaba la muerte de Carlos II, el que murió fue José Fernando de forma repentina, tras una serie de ataques de epilepsia y vómitos, por lo que siempre quedó la duda de que fuera envenenado.

El golpe fue devastador para el bando que lo apoyaba, tanto ellos como Carlos II vieron cómo las potencias europeas discutían sobre la repartición de España sin contar con ellos. Tras esto, el único candidato viable que les quedaba para enfrentarse a sus opositores e intentar mantener la integridad del estado, era un tal Felipe de Borbón, nieto de Luis XIV, algo que no evitaría precisamente la tan temida guerra tras la muerte de Carlos II.

2 comentarios en “José Fernando de Baviera, el príncipe que lo hubiese cambiado todo”

  1. Cómo casi siempre, los franceses y los ingleses, inmiscuyéndose y modificando el curso de la historia.
    La muerte, en extrañas circunstancias, de Don José Fernando de Baviera, abre paso a una guerra de secesión por el trono de España

    1. Si que hay que reconocer que las grandes potencias europeas estuvieron confabulándose durante meses y meses para inmiscuirse y alterar la sucesión. Y esa es una de las grandes causas de la guerra posterior, efectivamente.

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