Pseudociencias: Feng Shui

O también conocida como “quiero cambiar la decoración y distribución de la casa porque me da la gana pero voy a decir que es para atraer la energía positiva porque queda más guay y más New Age” Pero esto quedaba muy largo.

Su traducción literal sería viento y agua (muy oriental). En realidad el Feng Shui es una filosofía que se engloba dentro del taoismo; es parte del llamado shenmiwenhua o conocimiento misterioso de la cultura china, que trata sobre cosas misteriosas, secretas e imposibles de ver.

Se basa en el chi o aliento vital que se ve afectado por la forma y disposición del espacio, de la orientación (puntos cardinales) y de cambios temporales. Así tenemos distintas escuelas que se dedican al estudio de las formas, otras usan el cuadrado mágico del I Ching para calcular las “Estrellas voladoras”… Así, tal cual.

Pero el Feng Shui actual es un compendio de todas las escuelas

Si pensabais que las palabras mágicas ya se habían acabado ahora viene lo bueno… ¡Abracadabra! Ah no, esto no… 

El paisaje en general se describe en base a los “guardianes celestiales”; estos nombres derivan de antiguas constelaciones; son el Dragón, el Tigre, la Tortuga, el Fénix y la Serpiente. Estos guardianes se disponen en forma de cruz; la Tortuga atrás, el Fénix delante, el Dragón a la izquierda, el Tigre a la derecha y la Serpiente en el Centro, que es el más importante porque representa a quien se dirige todo el estudio.

La localización ideal es aquella que tenga una Tortuga ubicada hacia el lado del que provienen los vientos más intensos y el agua en el lado opuesto (Fénix); ya que el viento (feng) dispersa el chi mientras que el agua (shui) lo acumula. Además, el geomante o el experto en Feng Shui o tú amig@ que se ha leído un libro, debe encontrar al Dragón, una figura mítica relacionada con el movimiento del agua y del viento (el Espíritu del emplazamiento). La niebla matinal, por ejemplo, representa el aliento del Dragón: Allí donde tarda más en dispersarse es donde se dan las condiciones para la acumulación del chi. El estudio se completa hallando las líneas llamadas «venas del Dragón» y ciertos puntos especiales sobre estas venas llamados «el nido del Dragón». ¿Os ha quedado claro? Pues a mi tampoco. Que decir de todo esto, pues que se considera una pseudociencia sin sentido ya que cambiar los muebles de sitio en tu casa en función al Dragón o a un mapache no va a solucionar tus problemas…

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