Alice Kyteler, la primera bruja irlandesa

En 1324, tras la muerte de su cuarto marido, Alice Kyteler fue acusada de brujería. Tras el proceso se convirtió en la primera condenada por brujería en Irlanda.

En esta época aún no habían empezado las grandes cacerías de brujas de los siglos XVI y XVII que tanta muerte e ignominia dejaron en Europa. Además, por norma general, la Iglesia católica no se tomaba muy en serio la brujería y demás parafernalia, pero sí que estaba muy atenta a la herejía.

Alice Kyteler nació en 1263 en el Condado de Kilkenny, en Irlanda. Heredera de una familia flamenca de comerciantes afincada en la zona.

Cuadro sobre Alice Kyteler

En 1280 se casó por primera vez, con William Outlaw, un comerciante y prestamista local, con el que tuvo un hijo. William murió en extrañas circunstancias en 1302.

Ese mismo año se casa con Adam Le Blund, otro prestamista. Al poco de casarse son acusados de la muerte de William Outlaw, pero pronto los cargos fueron desestimados.

Para 1309 su segundo esposo ya había muerto y se casó con Richard Valle, terrateniente del Condado de Tipperary. Valle murió en 1316. Alice tuvo problemas con su hijastro por la herencia.

Para esta época, Alice Kyteler era una mujer muy rica, que despertaba envidias y pocas simpatías al dedicarse al negocio del prestamismo.

Alice empezó a tener problemas con el nuevo obispo de Ossory, en Kilkenny, Richard Ledrede, un cura muy moralista que recelaba de ella por ser mujer y por su dinero y sus buenas relaciones con la élite irlandesa.

Kyteler se casó por cuarta vez con el noble Sir John Le Poer en 1316. En 1324 Le Poer cayó enfermo y empezó a sospechar que estaba siendo envenenado, pero murió poco después.

The Burning Time es una novela sobre estos hechos

Los hijos de Le Poer de su matrimonio anterior pronto acusaron a Kyteler de brujería, acusación a la que se unieron otros hijos de sus anteriores matrimonios.

Al parecer, los hijos de Le Poer entregaron al obispo Ledrede una serie de objetos que dijeron pertenecían a Kyteler y con lo que hacía brujería, tales como polvos satánicos, trozos de cuerpos de bebes sin bautizar o uñas de pies de cadáveres hervidos en la calavera de un ladrón.

Cómo sabían lo que era y cómo lo consiguieron no le importó mucho al obispo, con esto tenía suficiente para acusar a Alice Kyteler.

El obispo pidió al Canciller de Irlanda, Roger Outlaw, que la encarcelara, pero Kyteler tenía amigos poderosos e hizo que el Senescal de Kylkenny, Arnold le Poer, hermano de su recientemente fallecido marido, encerrara al obispo.

Al final hizo falta que el Lord Justicia de Irlanda, John Darcy, interviniese. Este le dio la razón al obispo, que fue puesto en libertad y comenzó el juicio contra Alice Kyteler.

El obispo Ledrede acusó a Kyteler de cometer herejía, de relacionarse con demonios, incluso llegando a tener relaciones sexuales con uno, de hacer pócimas de amor y de veneno y de asesinar a sus maridos. Básicamente la acusó de ser una bruja.

El pub Kyteler, según su leyenda, lo regentó Alice Kyteler, sigue abierto a día de hoy en Kilkenny

Dada la buena posición de Kyteler, Ledrede no podía tocarla, por lo qué, para conseguir más pruebas, torturó a una de sus criadas, Petronilla de Meath, que confesó el pecado de brujería. Ahora ya tenía suficiente para ir a por Kyteler.

Pero esta iba siempre a la zaga del obispo, y sabiendo lo que se le venía encima se escapó, posiblemente a Inglaterra, donde desapareció. Jamás se volvió a saber de ella.

Pero Ledrede no iba a quedarse sin sus brujas. Condenó a muerte a la pobre Petronilla, que murió quemada en la hoguera el 3 de noviembre de 1324.

Aunque Alice Kyteler fue la primera acusada de brujería, fue su criada, Petronilla, la primera en ser quemada como tal.

 

 

BIBLIOGRAFÍA: parte de la información salió de El Libro del Crimen, de la Editorial Akal.

 

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